
21/04/2020. José María Rotellar. Nos adentramos en lo que parece ser el mayor retroceso de nuestra economía desde la Guerra Civil. Muchas empresas y empleos se quedarán por el camino y, detrás de ellos, muchas personas pueden pasar situaciones de alta necesidad y a las que no se puede dejar sin protección mientras dure esta situación. Debería articularse un mecanismo transitorio ligado a esta necesidad y a la búsqueda efectiva de empleo desde el momento inicial y no una medida permanente y desincentivadora del trabajo, que ya se puso en marcha en otros países con resultados desalentadores. Sin embargo, el Gobierno parece optar por una renta mínima permanente. Una medida ineficiente propia de un Estado paternalista asistencial y con una carga enorme para las cuentas públicas y su sostenibilidad.

17/04/2020. GUILLERMO GRAÍÑO. En la última encuesta del CIS ha aparecido la siguiente pregunta: “¿Cree Ud. que ante los casos de pandemia […] hay que atenerse a lo que digan los expertos en cada momento […]?”. Como es habitual con Tezanos, la formulación pone en la boca del entrevistado la respuesta correcta. Desde que explotó la crisis, el Gobierno ha intentado que la reacción del político sea juzgada atendiendo a los tiempos con los que el científico investiga para encontrar certezas. Pero su trabajo era adelantarse al peor escenario. Ahora todos pagamos su parsimonia, la del puro interés ideológico.

16/04/2020. Vicente de la Quintana. Cuando salgamos a la calle, hablaremos de todo. Y cuando el ruido se disipe, si en la melodía política de la reconstrucción los temas dominantes son el bien común, la vida comunitaria, la economía social de mercado y la subsidiariedad, entonces el centroderecha podrá hacer contribuciones decisivas en la orquesta nacional. Sencillamente, porque ha tomado lecciones de armonía y sabe que todos esos temas son acordes de la libertad.

15/04/2020. Grupo de Análisis FAES. La gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus ha sido improvisada y su estrategia errónea. Solo en marzo más de 120.000 empresas se dieron de baja en la Seguridad Social, 830.000 trabajadores perdieron su empleo y cerca de 3 millones de personas se han visto afectadas por un ERTE. Sin embargo, con las medidas adecuadas, aún estamos a tiempo de evitar que la crisis sanitaria se cronifique en una crisis social, económica y de empleo.

Estamos ante un gobierno fallido. Resulta que la izquierda, dogmática y sectaria, coaligada para la confrontación a campo abierto con la mitad de los españoles propone grandes pactos transversales. No obstante, si el presidente del Gobierno convoca, hay que acudir y muy singularmente quien lidera la oposición. Si Sánchez plantea los pactos para apuntalar su fórmula de gobierno con Podemos y los demás acompañantes, fracasará. Los enemigos del pacto son las agendas ocultas, el adanismo y los que creen que ha llegado la hora de hacer la revolución desde un ministerio.

13/04/2020. Ignacio Muñoz-Alonso. El escenario que se mantiene, con todas las cautelas, es el de una contracción intertrimestral sin precedentes en todas las áreas, seguida de una recuperación que se iría acelerando a medida que nos acerquemos a final del año, cuando se registrarían lecturas terribles del resto de los indicadores como desempleo e inflación. El PIB global se contraería un 3,3%, mientras que en España se prevén caídas entre un 4 y un 10% y una tasa de paro que podría llegar al 20%.

10/04/2020. Santiago Álvarez García. Después de la reunión infructuosa del Eurogrupo del martes 7, el jueves se alcanzó un acuerdo para movilizar un programa de créditos por importe superior a 500.000 millones de euros, destinado a combatir la crisis económica causada por el coronavirus, aparcando la petición de mutualización de la deuda. ¿Qué ha cambiado para hacer posible el acuerdo?

08/04/2020. JAVIER RUPÉREZ. Además de otros males, España sufre una crisis reputacional. La imagen que el Gobierno Sánchez/Iglesias ofrece en el exterior de nuestras fronteras no podría ser más patética. Ante la polémica entre partidarios y contrarios a los eurobonos, los líderes europeos deberían buscar soluciones razonables y construir un espacio fiscal que garantice solidaridad y eficiencia. Ni Holanda ni Alemania pueden presentarse como impolutos servidores de una comunidad ya que en numerosas ocasiones han torcido las disposiciones del sistema en su propio beneficio. Ni España ni Italia pueden tampoco olvidar que el catálogo de sus cumplimientos con las normas comunes deja bastante que desear. Tienen razón en demandar solidaridad pero sería de sentido común que aceptaran algún principio de condicionalidad en la concesión de sus peticiones.

