A falta de reglas de juego en el contexto del vertiginoso desarrollo de las tecnologías que facilitan el espionaje cibernético, tanto la UE como EE.UU. preparan represalias económicas y políticas para castigar a los países que efectúen piratería informática. No serán suficientes y, en cualquier caso, cabe dudar de su eficacia como medidas de disuasión.
Pensar que las cosas cambian de un día para otro, aunque ese día sea el comienzo de un nuevo año, es un alivio psicológico, convencional y comprensible, pero no una realidad. 2020 ha sido unánimemente considerado como el “annus horribilis” global. Al parecer, no para el Gobierno español que, mediado el año pasado, por boca de su presidente declaró vencido al virus y unos meses después, a punto de terminar el ejercicio, celebró un autohomenaje por lo bien que lo había hecho, organizado con solemne conferencia de prensa en Moncloa y con el lamentable aval de académicos y politólogos escogidos como selecto cuerpo de baile para la función presidencial.
La democracia representativa debe crear, en quienes gobiernan, una atmósfera de circunspección, reticencia y responsabilidad por completo incompatible con las emociones fuertes que promete y desencadena el populismo mediante plebiscitos, referéndums y activismo desorbitado. Los populistas prosperan cuando la confianza se desintegra. El patriotismo no tiene nada que ver con eso. No busca adhesiones para una causa particular. Está en las antípodas de entender la victoria política como el proceso de vencer primero y aniquilar después al adversario, para adueñarse del gobierno en régimen de monopolio perpetuo.
El ‘brexit’ ha sido un grave error que pesará como tema central de la política británica en la próxima década y cuyas consecuencias todavía están por emerger. Sería bueno tomar nota de cómo un discurso de denigración, de exceso verbal, de mentira en suma, como el del euroescepticismo británico, puede terminar por hacer mella incluso en una sociedad tan madura políticamente. Y hay que tomar nota para resistir a los aprendices de brujo que entre nosotros buscan un dudoso rédito político con discursos similares de denigración, de exceso y de mentira, que copia lo peor que ha ocurrido en un socio y aliado como el Reino Unido. Un socio que, incapaz del dar el portazo que alentaba el frívolo y banal euroescepticismo, ha tenido que sentarse, negociar y aceptar una realidad...
Las declaraciones del presidente del Gobierno sobre Cataluña en la conferencia de prensa de fin de año serían insólitas si no hubiera sido Pedro Sánchez el que las hubiera hecho. No hay ni siquiera “buenismo”, ni mucho menos ingenuidad, en su descripción de la política catalana como un anhelo de reconciliación –¿con quién tienen que reconciliarse los que han sido agredidos en sus derechos como ciudadanos y siguen siendo amenazados con ser convertidos en extranjeros en su propia tierra?– y de superación de la quiebra causada por el desafío independentista. Se trata de una fabricación de la propaganda gubernamental para justificar y hacer éticamente deseables los indultos a los condenados por el procés. La realidad, como ocurre habitualmente con las afirmaciones de...
En los últimos dos años varias naciones han desarrollado una política diferenciada de los Estados Unidos. Pero han actuado de manera distinta a la que ha escogido el Gobierno español. Lo han hecho sin abandonar la prudencia y las buenas formas. Los excesos retóricos y los gestos gratuitos de hostilidad del Gobierno Zapatero han creado una atmósfera en la que será más difícil y costará mayores esfuerzos recomponer las relaciones. Si eso fuera un problema personal del Sr. Zapatero nadie tendría nada que decir al respecto. Lo malo es que ahora es un problema nacional de España.
La proyectada Ley de Horarios Comerciales del Gobierno socialista supone un claro retroceso en la libertad de empresa. No sólo perjudicará a los consumidores, que verán recortada su libertad para decidir cuándo y dónde quieren comprar, sino que ofrece una falsa protección al pequeño comercio, porque no hace nada por ayudar a su modernización. Los datos oficiales por Comunidades Autónomas demuestran con claridad que la liberalización no sólo no ha perjudicado al pequeño comercio, sino que las CC.AA. más restrictivas son las que mantienen menos pequeños comercios, crean menos empleo, conservan menos tejido comercial, y son las más inflacionistas.
El día 25 de octubre se cumplen 25 años del refrendo del Estatuto de Autonomía para el País Vasco. Diez días antes, se sometían a votación en el Parlamento Vasco sendas iniciativas del Partido Popular y del Partido Socialista que instaban la conmemoración institucional del acontecimiento. Las iniciativas fueron derrotadas por los votos, aliados, del Partido Nacionalista Vasco, Eusko Alkartasuna, Izquierda Unida-Ezker Batua y “Sozialistak Abertzaleak”, es decir Batasuna. El Gobierno Vasco, presente en el debate de los puntos anteriores del orden del día, se ausentó al completo.
JOSÉ MARÍA LASALLEOcho años de gobierno: una visión personal de España (JOSÉ MARÍA AZNAR)JAVIER ZARZALEJOSPalabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo ()TULIO DEMICHELISi me quieres escribir (PEDRO CORRAL)JOSÉ LUIS RESTÁN¡Levantaos! ¡vamos! (JUAN PABLO II)MOISÉS RUBIAS BARRERAOccidente contra occidente (ANDRE GLUCKSMANN)MIGUEL ÁNGEL QUINTANILLA NAVARROEl poder legislativo estatal en el estado autonómico (ENRIQUE ARNALDO / JORDI DE JUAN)JOSÉ MANUEL DE TORRESRetos de la sociedad biotecnológica. Ciencia y Ética ()
MANUEL ÁLVAREZ TARDÍOImperialismo y nacionalismo en Cataluña (ENRIC UCELAY-DA CAL)JOSÉ MANUEL ROMAY BECCARIAEl mito de la izquierda (GUSTAVO BUENO)JOSÉ MARÍA MARCOEl reto de la "construcción nacional" (MICHAEL IGNATIEFF / MARIO VARGAS LLOSA / FAREED ZAKARIA)La política exterior de Bush ()RAFAEL ALVIRAEl derecho y la guerra (ALFREDO CRUZ PRADOS)
01.25.2021. A falta de reglas de juego en el contexto del vertiginoso desarrollo de las tecnologías que facilitan el espionaje cibernético, tanto la UE como EE.UU. preparan represalias económicas y políticas para castigar a los países que efectúen piratería informática. No serán suficientes y, en cualquier caso, cabe dudar de su eficacia como medidas de disuasión.
01.15.2021. Pensar que las cosas cambian de un día para otro, aunque ese día sea el comienzo de un nuevo año, es un alivio psicológico, convencional y comprensible, pero no una realidad. 2020 ha sido unánimemente considerado como el “annus horribilis” global. Al parecer, no para el Gobierno español que, mediado el año pasado, por boca de su presidente declaró vencido al virus y unos meses después, a punto de terminar el ejercicio, celebró un autohomenaje por lo bien que lo había hecho, organizado con solemne conferencia de prensa en Moncloa y con el lamentable aval de académicos y politólogos escogidos como selecto cuerpo de baile para la función presidencial.
01.11.2021. La democracia representativa debe crear, en quienes gobiernan, una atmósfera de circunspección, reticencia y responsabilidad por completo incompatible con las emociones fuertes que promete y desencadena el populismo mediante plebiscitos, referéndums y activismo desorbitado. Los populistas prosperan cuando la confianza se desintegra. El patriotismo no tiene nada que ver con eso. No busca adhesiones para una causa particular. Está en las antípodas de entender la victoria política como el proceso de vencer primero y aniquilar después al adversario, para adueñarse del gobierno en régimen de monopolio perpetuo.
12.30.2020. El ‘brexit’ ha sido un grave error que pesará como tema central de la política británica en la próxima década y cuyas consecuencias todavía están por emerger. Sería bueno tomar nota de cómo un discurso de denigración, de exceso verbal, de mentira en suma, como el del euroescepticismo británico, puede terminar por hacer mella incluso en una sociedad tan madura políticamente. Y hay que tomar nota para resistir a los aprendices de brujo que entre nosotros buscan un dudoso rédito político con discursos similares de denigración, de exceso y de mentira, que copia lo peor que ha ocurrido en un socio y aliado como el Reino Unido. Un socio que, incapaz del dar el portazo que alentaba el frívolo y banal euroescepticismo, ha tenido que sentarse, negociar y aceptar una realidad...
12.30.2020. Las declaraciones del presidente del Gobierno sobre Cataluña en la conferencia de prensa de fin de año serían insólitas si no hubiera sido Pedro Sánchez el que las hubiera hecho. No hay ni siquiera “buenismo”, ni mucho menos ingenuidad, en su descripción de la política catalana como un anhelo de reconciliación –¿con quién tienen que reconciliarse los que han sido agredidos en sus derechos como ciudadanos y siguen siendo amenazados con ser convertidos en extranjeros en su propia tierra?– y de superación de la quiebra causada por el desafío independentista. Se trata de una fabricación de la propaganda gubernamental para justificar y hacer éticamente deseables los indultos a los condenados por el procés. La realidad, como ocurre habitualmente con las afirmaciones de...
11.01.2004. En los últimos dos años varias naciones han desarrollado una política diferenciada de los Estados Unidos. Pero han actuado de manera distinta a la que ha escogido el Gobierno español. Lo han hecho sin abandonar la prudencia y las buenas formas. Los excesos retóricos y los gestos gratuitos de hostilidad del Gobierno Zapatero han creado una atmósfera en la que será más difícil y costará mayores esfuerzos recomponer las relaciones. Si eso fuera un problema personal del Sr. Zapatero nadie tendría nada que decir al respecto. Lo malo es que ahora es un problema nacional de España.
10.01.2004. La proyectada Ley de Horarios Comerciales del Gobierno socialista supone un claro retroceso en la libertad de empresa. No sólo perjudicará a los consumidores, que verán recortada su libertad para decidir cuándo y dónde quieren comprar, sino que ofrece una falsa protección al pequeño comercio, porque no hace nada por ayudar a su modernización. Los datos oficiales por Comunidades Autónomas demuestran con claridad que la liberalización no sólo no ha perjudicado al pequeño comercio, sino que las CC.AA. más restrictivas son las que mantienen menos pequeños comercios, crean menos empleo, conservan menos tejido comercial, y son las más inflacionistas.
10.01.2004. El día 25 de octubre se cumplen 25 años del refrendo del Estatuto de Autonomía para el País Vasco. Diez días antes, se sometían a votación en el Parlamento Vasco sendas iniciativas del Partido Popular y del Partido Socialista que instaban la conmemoración institucional del acontecimiento. Las iniciativas fueron derrotadas por los votos, aliados, del Partido Nacionalista Vasco, Eusko Alkartasuna, Izquierda Unida-Ezker Batua y “Sozialistak Abertzaleak”, es decir Batasuna. El Gobierno Vasco, presente en el debate de los puntos anteriores del orden del día, se ausentó al completo.
07.01.2004. JOSÉ MARÍA LASALLEOcho años de gobierno: una visión personal de España (JOSÉ MARÍA AZNAR)JAVIER ZARZALEJOSPalabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo ()TULIO DEMICHELISi me quieres escribir (PEDRO CORRAL)JOSÉ LUIS RESTÁN¡Levantaos! ¡vamos! (JUAN PABLO II)MOISÉS RUBIAS BARRERAOccidente contra occidente (ANDRE GLUCKSMANN)MIGUEL ÁNGEL QUINTANILLA NAVARROEl poder legislativo estatal en el estado autonómico (ENRIQUE ARNALDO / JORDI DE JUAN)JOSÉ MANUEL DE TORRESRetos de la sociedad biotecnológica. Ciencia y Ética ()
03.01.2004. MANUEL ÁLVAREZ TARDÍOImperialismo y nacionalismo en Cataluña (ENRIC UCELAY-DA CAL)JOSÉ MANUEL ROMAY BECCARIAEl mito de la izquierda (GUSTAVO BUENO)JOSÉ MARÍA MARCOEl reto de la "construcción nacional" (MICHAEL IGNATIEFF / MARIO VARGAS LLOSA / FAREED ZAKARIA)La política exterior de Bush ()RAFAEL ALVIRAEl derecho y la guerra (ALFREDO CRUZ PRADOS)



