En un ambiente invadido por las emociones políticas, ni siquiera los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año han tenido fuerza suficiente para alzar la mano y recordar a la sociedad española que la economía “también existe”. En este comienzo del siglo XXI, que se caracteriza por la creciente integración económica internacional, la sociedad española tendría que estar más preocupada por reforzar la posición de nuestra economía en los mercados mundiales que por el estéril debate sobre las identidades, que nos debilita. A pesar de todo, aunque ahora se vea poco, como de la buena marcha de la economía y del mayor o menor acierto en las decisiones de los Presupuestos depende el bienestar de los ciudadanos en las realidades concretas de todos los...
Esa palabra, paz, que envuelve, enreda e inunda todas las justificaciones de la negociación gubernamental con ETA tiene al menos una utilidad. No precisamente la de certificar la derrota del terrorismo sino la de demostrar que bajo su protección se pueden cometer todo tipo de aberraciones morales y antidemocráticas. Pero también que, bajo su excusa, las sociedades pueden dar rienda suelta a su cobardía y comprar el perdón de los asesinos a cambio de la dejación de los principios democráticos con los que proclaman regirse.
Las sociedades democráticas occidentales se enfrentan al desafío de la enseñanza del Islam en la escuela. Resulta imprescindible cuestionar que un Gobierno promueva activamente en un Estado democrático determinadas enseñanzas incompatibles con ciertos valores constitucionales y con los derechos fundamentales consagrados en la Constitución, como la dignidad de la persona –en particular, la dignidad de la mujer– y la igualdad jurídica entre todos los ciudadanos. La convivencia democrática se sostiene sobre esos valores y derechos.
Las sociedades democráticas occidentales se enfrentan al desafío de la enseñanza del Islam en la escuela. Resulta imprescindible cuestionar que un Gobierno promueva activamente en un Estado democrático determinadas enseñanzas incompatibles con ciertos valores constitucionales y con los derechos fundamentales consagrados en la Constitución, como la dignidad de la persona ?en particular, la dignidad de la mujer? y la igualdad jurídica entre todos los ciudadanos. La convivencia democrática se sostiene sobre esos valores y derechos.
JOSÉ MARÍA LASALLEOcho años de gobierno: una visión personal de España (JOSÉ MARÍA AZNAR)JAVIER ZARZALEJOSPalabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo ()TULIO DEMICHELISi me quieres escribir (PEDRO CORRAL)JOSÉ LUIS RESTÁN¡Levantaos! ¡vamos! (JUAN PABLO II)MOISÉS RUBIAS BARRERAOccidente contra occidente (ANDRE GLUCKSMANN)MIGUEL ÁNGEL QUINTANILLA NAVARROEl poder legislativo estatal en el estado autonómico (ENRIQUE ARNALDO / JORDI DE JUAN)JOSÉ MANUEL DE TORRESRetos de la sociedad biotecnológica. Ciencia y Ética ()
Retos de la sociedad biotecnológica. Ciencia y Ética
El planeamiento urbanístico y la sociedad del bienestar
Extracto de La sociedad española ante la Agenda de Reformas
Extracto de 'Los mayores en la sociedad del futuro'
11.08.2006. En un ambiente invadido por las emociones políticas, ni siquiera los Presupuestos Generales del Estado para el próximo año han tenido fuerza suficiente para alzar la mano y recordar a la sociedad española que la economía “también existe”. En este comienzo del siglo XXI, que se caracteriza por la creciente integración económica internacional, la sociedad española tendría que estar más preocupada por reforzar la posición de nuestra economía en los mercados mundiales que por el estéril debate sobre las identidades, que nos debilita. A pesar de todo, aunque ahora se vea poco, como de la buena marcha de la economía y del mayor o menor acierto en las decisiones de los Presupuestos depende el bienestar de los ciudadanos en las realidades concretas de todos los...
07.27.2006. Esa palabra, paz, que envuelve, enreda e inunda todas las justificaciones de la negociación gubernamental con ETA tiene al menos una utilidad. No precisamente la de certificar la derrota del terrorismo sino la de demostrar que bajo su protección se pueden cometer todo tipo de aberraciones morales y antidemocráticas. Pero también que, bajo su excusa, las sociedades pueden dar rienda suelta a su cobardía y comprar el perdón de los asesinos a cambio de la dejación de los principios democráticos con los que proclaman regirse.
07.01.2005. Las sociedades democráticas occidentales se enfrentan al desafío de la enseñanza del Islam en la escuela. Resulta imprescindible cuestionar que un Gobierno promueva activamente en un Estado democrático determinadas enseñanzas incompatibles con ciertos valores constitucionales y con los derechos fundamentales consagrados en la Constitución, como la dignidad de la persona –en particular, la dignidad de la mujer– y la igualdad jurídica entre todos los ciudadanos. La convivencia democrática se sostiene sobre esos valores y derechos.
07.01.2005. Las sociedades democráticas occidentales se enfrentan al desafío de la enseñanza del Islam en la escuela. Resulta imprescindible cuestionar que un Gobierno promueva activamente en un Estado democrático determinadas enseñanzas incompatibles con ciertos valores constitucionales y con los derechos fundamentales consagrados en la Constitución, como la dignidad de la persona ?en particular, la dignidad de la mujer? y la igualdad jurídica entre todos los ciudadanos. La convivencia democrática se sostiene sobre esos valores y derechos.
07.01.2004. JOSÉ MARÍA LASALLEOcho años de gobierno: una visión personal de España (JOSÉ MARÍA AZNAR)JAVIER ZARZALEJOSPalabra de vasco. La parla imprecisa del soberanismo ()TULIO DEMICHELISi me quieres escribir (PEDRO CORRAL)JOSÉ LUIS RESTÁN¡Levantaos! ¡vamos! (JUAN PABLO II)MOISÉS RUBIAS BARRERAOccidente contra occidente (ANDRE GLUCKSMANN)MIGUEL ÁNGEL QUINTANILLA NAVARROEl poder legislativo estatal en el estado autonómico (ENRIQUE ARNALDO / JORDI DE JUAN)JOSÉ MANUEL DE TORRESRetos de la sociedad biotecnológica. Ciencia y Ética ()
01.01.2004. Retos de la sociedad biotecnológica. Ciencia y Ética
01.01.1995. El planeamiento urbanístico y la sociedad del bienestar









