Nos adentramos en lo que parece ser el mayor retroceso de nuestra economía desde la Guerra Civil. Muchas empresas y empleos se quedarán por el camino y, detrás de ellos, muchas personas pueden pasar situaciones de alta necesidad y a las que no se puede dejar sin protección mientras dure esta situación. Debería articularse un mecanismo transitorio ligado a esta necesidad y a la búsqueda efectiva de empleo desde el momento inicial y no una medida permanente y desincentivadora del trabajo, que ya se puso en marcha en otros países con resultados desalentadores. Sin embargo, el Gobierno parece optar por una renta mínima permanente. Una medida ineficiente propia de un Estado paternalista asistencial y con una carga enorme para las cuentas públicas y su sostenibilidad.
Desde la última campaña electoral, Pablo Iglesias blande una Constitución de bolsillo con los artículos que le parecen de contenido “social” subrayados en rojo. Con ella en la mano, se ha urgido a la oposición para que suscriba unos nuevos ‘Pactos de la Moncloa’. Siempre que tales acuerdos se ajusten, claro está, a la interpretación canónica que de la Constitución hace el señor Iglesias. Pero convendría primero, que la coalición gobernante alcanzase un consenso consigo misma sobre aquello para lo que se convoca a la Oposición: ¿“reconstrucción” o “reencarnación”?
Cuando salgamos a la calle, hablaremos de todo. Y cuando el ruido se disipe, si en la melodía política de la reconstrucción los temas dominantes son el bien común, la vida comunitaria, la economía social de mercado y la subsidiariedad, entonces el centroderecha podrá hacer contribuciones decisivas en la orquesta nacional. Sencillamente, porque ha tomado lecciones de armonía y sabe que todos esos temas son acordes de la libertad.
La gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus ha sido improvisada y su estrategia errónea. Solo en marzo más de 120.000 empresas se dieron de baja en la Seguridad Social, 830.000 trabajadores perdieron su empleo y cerca de 3 millones de personas se han visto afectadas por un ERTE. Sin embargo, con las medidas adecuadas, aún estamos a tiempo de evitar que la crisis sanitaria se cronifique en una crisis social, económica y de empleo.
Estamos ante un gobierno fallido. Resulta que la izquierda, dogmática y sectaria, coaligada para la confrontación a campo abierto con la mitad de los españoles propone grandes pactos transversales. No obstante, si el presidente del Gobierno convoca, hay que acudir y muy singularmente quien lidera la oposición. Si Sánchez plantea los pactos para apuntalar su fórmula de gobierno con Podemos y los demás acompañantes, fracasará. Los enemigos del pacto son las agendas ocultas, el adanismo y los que creen que ha llegado la hora de hacer la revolución desde un ministerio.
España, Estados Unidos y la crisis de 1898 (reflexiones para un centenario)
El agua en España: problemas principales y posibles soluciones
Ciencia y tecnología en España: bases para una política
Conceptos básicos de política lingüística para España
El gasto público y la protección de la familia en España: un análisis económico
Intervención de Juan Velarde en 'Décimo aniversario del acceso de España al euro'
04.21.2020. Nos adentramos en lo que parece ser el mayor retroceso de nuestra economía desde la Guerra Civil. Muchas empresas y empleos se quedarán por el camino y, detrás de ellos, muchas personas pueden pasar situaciones de alta necesidad y a las que no se puede dejar sin protección mientras dure esta situación. Debería articularse un mecanismo transitorio ligado a esta necesidad y a la búsqueda efectiva de empleo desde el momento inicial y no una medida permanente y desincentivadora del trabajo, que ya se puso en marcha en otros países con resultados desalentadores. Sin embargo, el Gobierno parece optar por una renta mínima permanente. Una medida ineficiente propia de un Estado paternalista asistencial y con una carga enorme para las cuentas públicas y su sostenibilidad.
04.21.2020. Desde la última campaña electoral, Pablo Iglesias blande una Constitución de bolsillo con los artículos que le parecen de contenido “social” subrayados en rojo. Con ella en la mano, se ha urgido a la oposición para que suscriba unos nuevos ‘Pactos de la Moncloa’. Siempre que tales acuerdos se ajusten, claro está, a la interpretación canónica que de la Constitución hace el señor Iglesias. Pero convendría primero, que la coalición gobernante alcanzase un consenso consigo misma sobre aquello para lo que se convoca a la Oposición: ¿“reconstrucción” o “reencarnación”?
04.16.2020. Cuando salgamos a la calle, hablaremos de todo. Y cuando el ruido se disipe, si en la melodía política de la reconstrucción los temas dominantes son el bien común, la vida comunitaria, la economía social de mercado y la subsidiariedad, entonces el centroderecha podrá hacer contribuciones decisivas en la orquesta nacional. Sencillamente, porque ha tomado lecciones de armonía y sabe que todos esos temas son acordes de la libertad.
04.15.2020. La gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus ha sido improvisada y su estrategia errónea. Solo en marzo más de 120.000 empresas se dieron de baja en la Seguridad Social, 830.000 trabajadores perdieron su empleo y cerca de 3 millones de personas se han visto afectadas por un ERTE. Sin embargo, con las medidas adecuadas, aún estamos a tiempo de evitar que la crisis sanitaria se cronifique en una crisis social, económica y de empleo.
04.14.2020. Estamos ante un gobierno fallido. Resulta que la izquierda, dogmática y sectaria, coaligada para la confrontación a campo abierto con la mitad de los españoles propone grandes pactos transversales. No obstante, si el presidente del Gobierno convoca, hay que acudir y muy singularmente quien lidera la oposición. Si Sánchez plantea los pactos para apuntalar su fórmula de gobierno con Podemos y los demás acompañantes, fracasará. Los enemigos del pacto son las agendas ocultas, el adanismo y los que creen que ha llegado la hora de hacer la revolución desde un ministerio.
01.01.1999. España, Estados Unidos y la crisis de 1898 (reflexiones para un centenario)
06.01.1998. El agua en España: problemas principales y posibles soluciones
01.01.1998. Ciencia y tecnología en España: bases para una política
01.01.1995. Conceptos básicos de política lingüística para España
01.01.1995. El gasto público y la protección de la familia en España: un análisis económico



