El profesor analiza la dimensión ideológica del terrorismo en la tercera jornada del curso de FAES-UCM ‘Presente y futuro del debate ideológico’ CURSO FAES-UCMRogelio Alonso | ‘Terrorismos: ¿qué combatimos realmente?’

29/06/2016

El profesor titular de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos Rogelio Alonso ha analizado hoy la dimensión ideológica del terrorismo y el importante déficit que supone minimizarla a la hora de combatirlo. En la tercera jornada del curso de FAES-UCM ‘Presente y futuro del debate ideológico’, Alonso ha centrado su intervención en desentrañar qué hay más allá de los lugares comunes cuando se trata de enfrentar el terrorismo, hasta dónde llega el análisis de sus causas y la tendencia a sobrestimar el impacto físico del terror frente al psicológico. “El terrorismo es una amenaza que va a permanecer en nuestras sociedades a medio y largo plazo”, ha considerado en relación al atentado perpetrado anoche en el aeropuerto Atatürk de Estambul.

Para Alonso, “la dimensión ideológica es fundamental para entender la amenaza terrorista, y revelamos carencias y déficits importantes cuando la minimizamos. En nuestras respuestas evidenciamos que nos quedamos en el impacto físico y en la vacua apelación a la solidaridad y a la democracia”. “A menudo nos centramos en la amenaza y no en los riesgos”, ha apuntado Alonso, para quien “es necesario enfrentarse a los riesgos, a las ideas radicales, antes de que devengan en amenazas. Y la prevención de la amenaza terrorista exige confrontar las idea radicales y no democráticas”.

En este sentido, Alonso ha recordado que “cuando los dirigentes políticos dicen que los atentados yihadistas no tienen nada que ver con el islam, desideologizan el terrorismo para evitar el debate de las ideas. Si se asumiera que esta violencia tiene un origen religioso, en el islamismo radical, habría que entrar de lleno en el debate ideológico”. “Se rehúye el debate por miedo y por la complejidad que entraña”, ha asegurado. Un debate, ha dicho “en el que hay zonas grises entre las ideas y las acciones”, y que pasa por asumir que “las comunidades musulmanas pueden ejercer de correa de trasmisión del radicalismo o como muros de contención”, en cuanto a que comparten sustrato ideológico.

La complejidad no debe ser un inhibidor sino un acicate”, ha considerado. A su juicio, las sociedades democráticas deben admitir el debate sobre ideas radicales, pero estar alerta de que no pasan a ser acciones radicales.

OLVIDO Y BANALIZACIÓN
En su intervención, Alonso ha aludido también al “fracaso” que, ha afirmado, ha supuesto el cierre en falso del terrorismo de ETA en términos ideológicos, un fracaso evidenciado en el hecho de que “no hemos podido asentar en la población que ETA estaba inspirada por el nacionalismo, y que los fines nacionalistas están contaminados por el terrorismo”. Por el contario, ha lamentado, con el fin de la violencia se ha instalado el olvido y la banalización. “Hoy en día se considera que la amenaza de ETA ha desaparecido, obviándose que se deriva en una serie de desafíos y retos que no estamos enfrentando de manera adecuada”, ha valorado.

“Lo que había en juego era la deslegitimación de una ideología, lo que no se ha logrado cuando se les puede votar”, ha aseverado Alonso, que ha denunciado el desequilibrio existente en el hecho de que un proyecto ideológico manchado por el terrorismo cuente con legitimidad política. “La batalla ideológica contra ETA todavía está pendiente”, ha manifestado.