La política fiscal articulada por el Gobierno español no solamente es insuficiente, sino que adolece de un problema de credibilidad que obliga a cuestionar su sostenibilidad en el medio plazo. Esperemos que el Ejecutivo no desoiga las advertencias, ya que todos los datos nos llevan a pensar que el déficit final será muy superior al previsto y que el Gobierno no va a tener más remedio que acudir a los instrumentos aprobados por la Unión Europea, fundamentalmente al Mecanismo Europeo de Estabilidad, para poder financiarlo.
El COVID-19 cambiará nuestro estilo de vida, pero no el orden mundial mientras los países democráticos estén dispuestos a defender y conservar sus valores e instituciones. Y lo harán, porque son la base de la legitimidad de su poder nacional e internacional y porque los necesitan para proporcionar a sus ciudadanos seguridad, orden, bienestar económico y justicia sin renunciar a la libertad.
No estaríamos en este debate si el Gobierno no hubiera desnaturalizado el estado de alarma hasta convertirlo en el escudo político para su propia supervivencia y, con tanta frecuencia, en la cortina de humo de su insolvencia. No estaríamos en este debate si el Gobierno no hubiera condicionado ilegítimamente las prestaciones sociales para los millones de españoles directamente afectados por la crisis a la continuidad –de hecho indefinida– de sus poderes excepcionales. No estaríamos en este debate si en vez de reunir cada domingo a los presidentes de las Comunidades Autónomas para notificarles sus dictados, el presidente Sánchez hubiera entrado, de verdad, en el diálogo, la escucha y la negociación constructiva con las administraciones que tienen la responsabilidad sobre el...
Durante las primeras semanas del brote, el régimen de Beijing asumió una estrategia de censura y represión sobre su propia comunidad científica y población civil para negar la existencia del COVID-19. La pérdida de este tiempo precioso ha servido para que el coronavirus alcance las actuales dimensiones de epidemia global. Si algo pudiera tener de positivo la pandemia es que ha hecho sonar la alarma de la opinión pública internacional acerca de los métodos y objetivos del régimen chino, objetivamente responsable de la extensión del virus por el mundo.
Iban a ser, como mucho, unos pocos contagios y vamos por 216.000. De muertos ni se hablaba y oficialmente superamos los 25.000. El impacto económico iba a ser “poco significativo” y ahora, sólo ahora, empiezan a poner números al descalabro. Aunque es poco probable, sería deseable por nuestro propio bien que el Gobierno acertara. Aun así, nadie le pide que sea infalible; a estas alturas nos basta con que sea prudente, que sea transparente hasta donde es posible –que es mucho–, que si se equivoca no sea porque el error va siempre a su favor, que trate a los ciudadanos como adultos, que confíe en los españoles y no los considere simplemente como el campo de experimentación de su continuo ejercicio de manipulación propagandística ya sea invocando a la OCDE o a la...
El Gobierno Judicial y el Consejo General del Poder Judicial
05.07.2020. La política fiscal articulada por el Gobierno español no solamente es insuficiente, sino que adolece de un problema de credibilidad que obliga a cuestionar su sostenibilidad en el medio plazo. Esperemos que el Ejecutivo no desoiga las advertencias, ya que todos los datos nos llevan a pensar que el déficit final será muy superior al previsto y que el Gobierno no va a tener más remedio que acudir a los instrumentos aprobados por la Unión Europea, fundamentalmente al Mecanismo Europeo de Estabilidad, para poder financiarlo.
05.05.2020. El COVID-19 cambiará nuestro estilo de vida, pero no el orden mundial mientras los países democráticos estén dispuestos a defender y conservar sus valores e instituciones. Y lo harán, porque son la base de la legitimidad de su poder nacional e internacional y porque los necesitan para proporcionar a sus ciudadanos seguridad, orden, bienestar económico y justicia sin renunciar a la libertad.
05.05.2020. No estaríamos en este debate si el Gobierno no hubiera desnaturalizado el estado de alarma hasta convertirlo en el escudo político para su propia supervivencia y, con tanta frecuencia, en la cortina de humo de su insolvencia. No estaríamos en este debate si el Gobierno no hubiera condicionado ilegítimamente las prestaciones sociales para los millones de españoles directamente afectados por la crisis a la continuidad –de hecho indefinida– de sus poderes excepcionales. No estaríamos en este debate si en vez de reunir cada domingo a los presidentes de las Comunidades Autónomas para notificarles sus dictados, el presidente Sánchez hubiera entrado, de verdad, en el diálogo, la escucha y la negociación constructiva con las administraciones que tienen la responsabilidad sobre el...
05.04.2020. Durante las primeras semanas del brote, el régimen de Beijing asumió una estrategia de censura y represión sobre su propia comunidad científica y población civil para negar la existencia del COVID-19. La pérdida de este tiempo precioso ha servido para que el coronavirus alcance las actuales dimensiones de epidemia global. Si algo pudiera tener de positivo la pandemia es que ha hecho sonar la alarma de la opinión pública internacional acerca de los métodos y objetivos del régimen chino, objetivamente responsable de la extensión del virus por el mundo.
05.04.2020. Iban a ser, como mucho, unos pocos contagios y vamos por 216.000. De muertos ni se hablaba y oficialmente superamos los 25.000. El impacto económico iba a ser “poco significativo” y ahora, sólo ahora, empiezan a poner números al descalabro. Aunque es poco probable, sería deseable por nuestro propio bien que el Gobierno acertara. Aun así, nadie le pide que sea infalible; a estas alturas nos basta con que sea prudente, que sea transparente hasta donde es posible –que es mucho–, que si se equivoca no sea porque el error va siempre a su favor, que trate a los ciudadanos como adultos, que confíe en los españoles y no los considere simplemente como el campo de experimentación de su continuo ejercicio de manipulación propagandística ya sea invocando a la OCDE o a la...
01.01.1996. El Gobierno Judicial y el Consejo General del Poder Judicial



