Luis Almagro seguirá al frente de la OEA un nuevo periodo. El resultado de la votación refleja la persistente polarización entre quienes defienden para América Latina la democracia liberal y los partidarios de regímenes populistas de inspiración marxista.
En las horas más oscuras de un país, sus órganos rectores han de estar más activos que nunca, y está fuera de toda duda que la pandemia mundial del Covid-19 constituye un presupuesto evidente para acudir al Derecho de excepción. El Derecho no es la solución a la crisis. Pero el Derecho, en cuanto ordenador de las actuaciones, instrumento de previsión y encauzamiento de la crisis, tiene un importante papel que jugar en estos días terribles.
Trump ha declarado la ‘emergencia nacional’ por la epidemia del Covid19 venciendo sus vacilaciones iniciales, pero la gestión de la crisis en EEUU se está resintiendo de falta de claridad. Dos circunstancias inciden especialmente en el país:las insuficiencias sanitarias por la escasa cobertura pública, y la imposibilidad de obviar que la pandemia está golpeando en pleno año electoralCongreso y Casa Blanca parecen compartir unas mismas reglas básicas de actuación, más allá de la confrontación partidista. La ciudadanía espera que esta sintonía dure.
En una Europa ensimismada en sus retos internos, el impacto de la pandemia del coronavirus ha provocado cambios profundos de manera demasiado rápida. Hemos visto el paso adelante dado por las instituciones y los Estados miembros para aprobar un Plan de inversiones y Recuperación y el posicionamiento claro en dos bloques que, a pesar de las diferencias, acordaron la intervención de la UE para propiciar la reforma europea las siguientes décadas, basado en el “Pacto Verde”, la digitalización y la fiscalidad de Internet.
En las horas más oscuras de un país, sus órganos rectores han de estar más activos que nunca, y está fuera de toda duda que la pandemia mundial del Covid-19 constituye un presupuesto evidente para acudir al Derecho de excepción. El Derecho no es la solución a la crisis. Pero el Derecho, en cuanto ordenador de las actuaciones, instrumento de previsión y encauzamiento de la crisis, tiene un importante papel que jugar en estos días terribles.
03.24.2020. Luis Almagro seguirá al frente de la OEA un nuevo periodo. El resultado de la votación refleja la persistente polarización entre quienes defienden para América Latina la democracia liberal y los partidarios de regímenes populistas de inspiración marxista.
03.23.2020. En las horas más oscuras de un país, sus órganos rectores han de estar más activos que nunca, y está fuera de toda duda que la pandemia mundial del Covid-19 constituye un presupuesto evidente para acudir al Derecho de excepción. El Derecho no es la solución a la crisis. Pero el Derecho, en cuanto ordenador de las actuaciones, instrumento de previsión y encauzamiento de la crisis, tiene un importante papel que jugar en estos días terribles.
03.20.2020. Trump ha declarado la ‘emergencia nacional’ por la epidemia del Covid19 venciendo sus vacilaciones iniciales, pero la gestión de la crisis en EEUU se está resintiendo de falta de claridad. Dos circunstancias inciden especialmente en el país:las insuficiencias sanitarias por la escasa cobertura pública, y la imposibilidad de obviar que la pandemia está golpeando en pleno año electoralCongreso y Casa Blanca parecen compartir unas mismas reglas básicas de actuación, más allá de la confrontación partidista. La ciudadanía espera que esta sintonía dure.
10.30.2020. En una Europa ensimismada en sus retos internos, el impacto de la pandemia del coronavirus ha provocado cambios profundos de manera demasiado rápida. Hemos visto el paso adelante dado por las instituciones y los Estados miembros para aprobar un Plan de inversiones y Recuperación y el posicionamiento claro en dos bloques que, a pesar de las diferencias, acordaron la intervención de la UE para propiciar la reforma europea las siguientes décadas, basado en el “Pacto Verde”, la digitalización y la fiscalidad de Internet.
03.23.2020. En las horas más oscuras de un país, sus órganos rectores han de estar más activos que nunca, y está fuera de toda duda que la pandemia mundial del Covid-19 constituye un presupuesto evidente para acudir al Derecho de excepción. El Derecho no es la solución a la crisis. Pero el Derecho, en cuanto ordenador de las actuaciones, instrumento de previsión y encauzamiento de la crisis, tiene un importante papel que jugar en estos días terribles.


