Crear una renta mínima requiere una reflexión previa y rigurosa, un diseño técnico que genere seguridad y un amplio consenso político que garantice su permanencia. No se entiende la urgencia de aprobar un mecanismo permanente y estructural cuando podemos aunar solidaridad y prudencia. Sería más sencillo y eficaz consensuar inmediatamente un mecanismo temporal y crear un fondo contra la pobreza para sostener las rentas de los más damnificados por la crisis con una duración estipulada de un año. Las ayudas serían asistenciales y con una condicionalidad baja. Y se ligaría su percepción a una serie de objetivos.
Desde la última campaña electoral, Pablo Iglesias blande una Constitución de bolsillo con los artículos que le parecen de contenido “social” subrayados en rojo. Con ella en la mano, se ha urgido a la oposición para que suscriba unos nuevos ‘Pactos de la Moncloa’. Siempre que tales acuerdos se ajusten, claro está, a la interpretación canónica que de la Constitución hace el señor Iglesias. Convendría primero que la coalición gobernante alcanzase un consenso consigo misma sobre aquello para lo que se convoca a la Oposición: ¿“reconstrucción” o “reencarnación”?
Podemos realizar una valoración de los efectos previsibles de la crisis del COVID19 a través de los estudios del FMI y el Banco de España. Estos datos muestran que la economía mundial está inmersa en una crisis económica mucho más profunda que la de 2008 y que desgraciadamente España va a ser uno de los países europeos más perjudicados. Las cifras ponen de manifiesto los efectos tan negativos que ha tenido no haber aprovechado los años de crecimiento para sanear las cuentas públicas y que las medidas aprobadas por el Gobierno a lo largo de estas semanas, todavía no sabemos a partir de qué previsiones, resultan claramente insuficientes.
Las autoridades chinas están permitiendo la reapertura de los llamados “mercados húmedos” donde se ofrecen, sacrifican y venden animales salvajes –y, como el caso de los perros, no tan salvajes–, así como diversas preparaciones de estos. Es verdad que, a raíz de la extensión del COVID-19, por el momento se ha prohibido la comercialización de estos animales, excepto las preparaciones para fines medicinales. Pero también es cierto que cuando apareció un virus anterior, el SARS, se dictó la misma prohibición y en poco tiempo esta simplemente decayó.
Desde la última campaña electoral, Pablo Iglesias blande una Constitución de bolsillo con los artículos que le parecen de contenido “social” subrayados en rojo. Con ella en la mano, se ha urgido a la oposición para que suscriba unos nuevos ‘Pactos de la Moncloa’. Siempre que tales acuerdos se ajusten, claro está, a la interpretación canónica que de la Constitución hace el señor Iglesias. Pero convendría primero, que la coalición gobernante alcanzase un consenso consigo misma sobre aquello para lo que se convoca a la Oposición: ¿“reconstrucción” o “reencarnación”?
En las horas más oscuras de un país, sus órganos rectores han de estar más activos que nunca, y está fuera de toda duda que la pandemia mundial del Covid-19 constituye un presupuesto evidente para acudir al Derecho de excepción. El Derecho no es la solución a la crisis. Pero el Derecho, en cuanto ordenador de las actuaciones, instrumento de previsión y encauzamiento de la crisis, tiene un importante papel que jugar en estos días terribles.
04.27.2020. Crear una renta mínima requiere una reflexión previa y rigurosa, un diseño técnico que genere seguridad y un amplio consenso político que garantice su permanencia. No se entiende la urgencia de aprobar un mecanismo permanente y estructural cuando podemos aunar solidaridad y prudencia. Sería más sencillo y eficaz consensuar inmediatamente un mecanismo temporal y crear un fondo contra la pobreza para sostener las rentas de los más damnificados por la crisis con una duración estipulada de un año. Las ayudas serían asistenciales y con una condicionalidad baja. Y se ligaría su percepción a una serie de objetivos.
04.24.2020. Desde la última campaña electoral, Pablo Iglesias blande una Constitución de bolsillo con los artículos que le parecen de contenido “social” subrayados en rojo. Con ella en la mano, se ha urgido a la oposición para que suscriba unos nuevos ‘Pactos de la Moncloa’. Siempre que tales acuerdos se ajusten, claro está, a la interpretación canónica que de la Constitución hace el señor Iglesias. Convendría primero que la coalición gobernante alcanzase un consenso consigo misma sobre aquello para lo que se convoca a la Oposición: ¿“reconstrucción” o “reencarnación”?
04.23.2020. Podemos realizar una valoración de los efectos previsibles de la crisis del COVID19 a través de los estudios del FMI y el Banco de España. Estos datos muestran que la economía mundial está inmersa en una crisis económica mucho más profunda que la de 2008 y que desgraciadamente España va a ser uno de los países europeos más perjudicados. Las cifras ponen de manifiesto los efectos tan negativos que ha tenido no haber aprovechado los años de crecimiento para sanear las cuentas públicas y que las medidas aprobadas por el Gobierno a lo largo de estas semanas, todavía no sabemos a partir de qué previsiones, resultan claramente insuficientes.
04.21.2020. Las autoridades chinas están permitiendo la reapertura de los llamados “mercados húmedos” donde se ofrecen, sacrifican y venden animales salvajes –y, como el caso de los perros, no tan salvajes–, así como diversas preparaciones de estos. Es verdad que, a raíz de la extensión del COVID-19, por el momento se ha prohibido la comercialización de estos animales, excepto las preparaciones para fines medicinales. Pero también es cierto que cuando apareció un virus anterior, el SARS, se dictó la misma prohibición y en poco tiempo esta simplemente decayó.
04.21.2020. Desde la última campaña electoral, Pablo Iglesias blande una Constitución de bolsillo con los artículos que le parecen de contenido “social” subrayados en rojo. Con ella en la mano, se ha urgido a la oposición para que suscriba unos nuevos ‘Pactos de la Moncloa’. Siempre que tales acuerdos se ajusten, claro está, a la interpretación canónica que de la Constitución hace el señor Iglesias. Pero convendría primero, que la coalición gobernante alcanzase un consenso consigo misma sobre aquello para lo que se convoca a la Oposición: ¿“reconstrucción” o “reencarnación”?
03.23.2020. En las horas más oscuras de un país, sus órganos rectores han de estar más activos que nunca, y está fuera de toda duda que la pandemia mundial del Covid-19 constituye un presupuesto evidente para acudir al Derecho de excepción. El Derecho no es la solución a la crisis. Pero el Derecho, en cuanto ordenador de las actuaciones, instrumento de previsión y encauzamiento de la crisis, tiene un importante papel que jugar en estos días terribles.



