Nos adentramos en lo que parece ser el mayor retroceso de nuestra economía desde la Guerra Civil. Muchas empresas y empleos se quedarán por el camino y, detrás de ellos, muchas personas pueden pasar situaciones de alta necesidad y a las que no se puede dejar sin protección mientras dure esta situación. Debería articularse un mecanismo transitorio ligado a esta necesidad y a la búsqueda efectiva de empleo desde el momento inicial y no una medida permanente y desincentivadora del trabajo, que ya se puso en marcha en otros países con resultados desalentadores. Sin embargo, el Gobierno parece optar por una renta mínima permanente. Una medida ineficiente propia de un Estado paternalista asistencial y con una carga enorme para las cuentas públicas y su sostenibilidad.
Cuando salgamos a la calle, hablaremos de todo. Y cuando el ruido se disipe, si en la melodía política de la reconstrucción los temas dominantes son el bien común, la vida comunitaria, la economía social de mercado y la subsidiariedad, entonces el centroderecha podrá hacer contribuciones decisivas en la orquesta nacional. Sencillamente, porque ha tomado lecciones de armonía y sabe que todos esos temas son acordes de la libertad.
La gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus ha sido improvisada y su estrategia errónea. Solo en marzo más de 120.000 empresas se dieron de baja en la Seguridad Social, 830.000 trabajadores perdieron su empleo y cerca de 3 millones de personas se han visto afectadas por un ERTE. Sin embargo, con las medidas adecuadas, aún estamos a tiempo de evitar que la crisis sanitaria se cronifique en una crisis social, económica y de empleo.
El escenario que se mantiene, con todas las cautelas, es el de una contracción intertrimestral sin precedentes en todas las áreas, seguida de una recuperación que se iría acelerando a medida que nos acerquemos a final del año, cuando se registrarían lecturas terribles del resto de los indicadores como desempleo e inflación. El PIB global se contraería un 3,3%, mientras que en España se prevén caídas entre un 4 y un 10% y una tasa de paro que podría llegar al 20%.
Se nos dice con razón que la crisis del coronavirus supone un impacto simétrico. Afecta a todos los países de la Unión Europa, no se puede atribuir a nadie la culpa de la infección y se debe asegurar bajo todas las formas posibles el apoyo público para que la actividad económica y el empleo no se hundan de manera irreversible.
El ministro Solbes se atrevió a afirmar hace pocos días que “en 2004, la despensa no sólo estaba vacía, sino que además no se había pagado la última compra”. Se permite esta afirmación quien en su biografía jamás podrá borrar haber dejado como herencia, en 1996, una “despensa” con una tasa de paro del 22,8%, el sistema de pensiones en suspensión de pagos, tipos de interés hipotecarios del 11,15%, un déficit público del 6,6% del PIB, una Deuda pública del 64% del PIB, dos devaluaciones de la moneda nacional y ninguno de los criterios de convergencia cumplidos. Tampoco podrá borrar de su currículum su lamentable intervencionismo económico desde 2004 en episodios de tanto descrédito institucional para España como la OPA a Endesa, su incremento de la presión fiscal en 2 puntos del PIB, el crecimiento de un 40% del gasto público, la elevación del déficit exterior al 10% del PIB, el recorte de la libertad de comercio, el recorte en el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores o el fin de la convergencia y el inicio de la divergencia económica con Europa, “logros” todos ellos cosechados en el período en el que él ha sido ministro de Economía y Hacienda. Él heredó en 2004, sin embargo, una economía integrada en el euro, con 5 millones de nuevos empleos, una tasa de inflación del 2,2%, superávit presupuestario, un Fondo de reserva de la Seguridad Social de más de quince mil millones de euros, una ratio Deuda pública muy reducida, triple A en la calificación de la Deuda del Estado y tipos de interés hipotecarios del 3,39%.
MANUEL ÁLVAREZ TARDÍOEl catolicismo español ()JAVIER ORRICOIdentidades proscritas (JUAN PABLO FUSI)PEDRO BUENDÍALa España convertida al Islam (ROSA MARÍA RODRÍGUEZ MAGDA)GORKA ECHEVARRÍATonterías económicas (CARLOS RODRÍQUEZ BRAUN)
La vulnerabilidad de un país se deriva de la existencia de una amenaza real y de la adecuación de la seguridad y defensa nacional para disuadirla o eliminarla. Con esta ecuación en la mano, España es, un año después de los atentados del 11-M, más vulnerable, posiblemente más vulnerable que nunca antes. La amenaza persiste y la defensa nacional ha empeorado para hacerle frente.
Extracto de la intervención de José María Aznar en el seminario de seguridad nuclear
Intervención completa de José María Aznar en el seminario de seguridad nuclear
Mensaje de José María Aznar en el encuentro ?Inseguridad, dolor evitable?
04.21.2020. Nos adentramos en lo que parece ser el mayor retroceso de nuestra economía desde la Guerra Civil. Muchas empresas y empleos se quedarán por el camino y, detrás de ellos, muchas personas pueden pasar situaciones de alta necesidad y a las que no se puede dejar sin protección mientras dure esta situación. Debería articularse un mecanismo transitorio ligado a esta necesidad y a la búsqueda efectiva de empleo desde el momento inicial y no una medida permanente y desincentivadora del trabajo, que ya se puso en marcha en otros países con resultados desalentadores. Sin embargo, el Gobierno parece optar por una renta mínima permanente. Una medida ineficiente propia de un Estado paternalista asistencial y con una carga enorme para las cuentas públicas y su sostenibilidad.
04.16.2020. Cuando salgamos a la calle, hablaremos de todo. Y cuando el ruido se disipe, si en la melodía política de la reconstrucción los temas dominantes son el bien común, la vida comunitaria, la economía social de mercado y la subsidiariedad, entonces el centroderecha podrá hacer contribuciones decisivas en la orquesta nacional. Sencillamente, porque ha tomado lecciones de armonía y sabe que todos esos temas son acordes de la libertad.
04.15.2020. La gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus ha sido improvisada y su estrategia errónea. Solo en marzo más de 120.000 empresas se dieron de baja en la Seguridad Social, 830.000 trabajadores perdieron su empleo y cerca de 3 millones de personas se han visto afectadas por un ERTE. Sin embargo, con las medidas adecuadas, aún estamos a tiempo de evitar que la crisis sanitaria se cronifique en una crisis social, económica y de empleo.
04.13.2020. El escenario que se mantiene, con todas las cautelas, es el de una contracción intertrimestral sin precedentes en todas las áreas, seguida de una recuperación que se iría acelerando a medida que nos acerquemos a final del año, cuando se registrarían lecturas terribles del resto de los indicadores como desempleo e inflación. El PIB global se contraería un 3,3%, mientras que en España se prevén caídas entre un 4 y un 10% y una tasa de paro que podría llegar al 20%.
04.09.2020. Se nos dice con razón que la crisis del coronavirus supone un impacto simétrico. Afecta a todos los países de la Unión Europa, no se puede atribuir a nadie la culpa de la infección y se debe asegurar bajo todas las formas posibles el apoyo público para que la actividad económica y el empleo no se hundan de manera irreversible.
10.01.2007. El ministro Solbes se atrevió a afirmar hace pocos días que “en 2004, la despensa no sólo estaba vacía, sino que además no se había pagado la última compra”. Se permite esta afirmación quien en su biografía jamás podrá borrar haber dejado como herencia, en 1996, una “despensa” con una tasa de paro del 22,8%, el sistema de pensiones en suspensión de pagos, tipos de interés hipotecarios del 11,15%, un déficit público del 6,6% del PIB, una Deuda pública del 64% del PIB, dos devaluaciones de la moneda nacional y ninguno de los criterios de convergencia cumplidos. Tampoco podrá borrar de su currículum su lamentable intervencionismo económico desde 2004 en episodios de tanto descrédito institucional para España como la OPA a Endesa, su incremento de la presión fiscal en ...
10.01.2006. MANUEL ÁLVAREZ TARDÍOEl catolicismo español ()JAVIER ORRICOIdentidades proscritas (JUAN PABLO FUSI)PEDRO BUENDÍALa España convertida al Islam (ROSA MARÍA RODRÍGUEZ MAGDA)GORKA ECHEVARRÍATonterías económicas (CARLOS RODRÍQUEZ BRAUN)
05.01.2005. La vulnerabilidad de un país se deriva de la existencia de una amenaza real y de la adecuación de la seguridad y defensa nacional para disuadirla o eliminarla. Con esta ecuación en la mano, España es, un año después de los atentados del 11-M, más vulnerable, posiblemente más vulnerable que nunca antes. La amenaza persiste y la defensa nacional ha empeorado para hacerle frente.






