03.10.17.- Los acontecimientos en Cataluña producen estupor, y urge enfrentar no un simple desafío, sino un ataque frontal a la ley, a la democracia y a los derechos de nuestros conciudadanos. Frente a todo eso hay una nación española que no va a desistir. Y la hay también en Cataluña. El Gobierno debe actuar tal y como la nación necesita que lo haga; su mayoría parlamentaria es suficiente para activar toda la potencia política prevista para la defensa de la Constitución.
Una obra mayúscula en la que Santiago De Pablo nos acerca, a través de su reflejo en el cine, a dos de los actores más relevantes de la reciente historia de España: ETA y el nacionalismo vasco. Un trabajo laborioso que incita a que el lector intente visionar algunos de los títulos reflejados en el libro. Lejos de caer en el error de simplemente radiografiar películas o documentales, lo que daría como resultado un “spoiler” insípido, el autor es capaz de establecer las conexiones del cine con el tiempo pasado y presente, detectar causas y enumerar consecuencias. Para ello parte de los hechos históricos objetivos –que él conoce porque los ha investigado con solvencia académica– y, a partir de ahí, discute cómo y con qué finalidad se plasman en la pantalla.
El secesionismo catalán juega al referéndum ilegal. Y lo hace con su retórica habitual: que si Cataluña es un sujeto político soberano que puede decidir su condición política, que si el Parlament es el representante de la soberanía del pueblo catalán, que si la nación catalana exige la legítima y democrática aspiración al Estado propio a través del ejercicio de un derecho democrático por excelencia como es el derecho de autodeterminación de los pueblos, que ni puede ni debe constreñirse.
Durante el último año la inflación se ha elevado sustancialmente en España. El IPC crece al 3,5%, frente al 2,2% de hace un año; el deflactor del PIB, lo hace a cerca del 5%; la inflación subyacente sube a casi el 3%. El diferencial de inflación con la eurozona es de 1,4 puntos, frente a los 0,5 puntos de hace un año. El cáncer inflacionista produce pérdida de competitividad de la producción española y se va a traducir en menor crecimiento y menor empleo. La causa principal de la inflación excesiva no es el choque de oferta petrolífero, sino la política económica del Gobierno: la política presupuestaria, demasiado expansiva en el actual contexto monetario de la eurozona, y la ausencia de reformas estructurales, que limita el crecimiento potencial de la economía española.
10.05.2017. 03.10.17.- Los acontecimientos en Cataluña producen estupor, y urge enfrentar no un simple desafío, sino un ataque frontal a la ley, a la democracia y a los derechos de nuestros conciudadanos. Frente a todo eso hay una nación española que no va a desistir. Y la hay también en Cataluña. El Gobierno debe actuar tal y como la nación necesita que lo haga; su mayoría parlamentaria es suficiente para activar toda la potencia política prevista para la defensa de la Constitución.
09.12.2017. Una obra mayúscula en la que Santiago De Pablo nos acerca, a través de su reflejo en el cine, a dos de los actores más relevantes de la reciente historia de España: ETA y el nacionalismo vasco. Un trabajo laborioso que incita a que el lector intente visionar algunos de los títulos reflejados en el libro. Lejos de caer en el error de simplemente radiografiar películas o documentales, lo que daría como resultado un “spoiler” insípido, el autor es capaz de establecer las conexiones del cine con el tiempo pasado y presente, detectar causas y enumerar consecuencias. Para ello parte de los hechos históricos objetivos –que él conoce porque los ha investigado con solvencia académica– y, a partir de ahí, discute cómo y con qué finalidad se plasman en la pantalla.
09.11.2017. El secesionismo catalán juega al referéndum ilegal. Y lo hace con su retórica habitual: que si Cataluña es un sujeto político soberano que puede decidir su condición política, que si el Parlament es el representante de la soberanía del pueblo catalán, que si la nación catalana exige la legítima y democrática aspiración al Estado propio a través del ejercicio de un derecho democrático por excelencia como es el derecho de autodeterminación de los pueblos, que ni puede ni debe constreñirse.
05.01.2005. Durante el último año la inflación se ha elevado sustancialmente en España. El IPC crece al 3,5%, frente al 2,2% de hace un año; el deflactor del PIB, lo hace a cerca del 5%; la inflación subyacente sube a casi el 3%. El diferencial de inflación con la eurozona es de 1,4 puntos, frente a los 0,5 puntos de hace un año. El cáncer inflacionista produce pérdida de competitividad de la producción española y se va a traducir en menor crecimiento y menor empleo. La causa principal de la inflación excesiva no es el choque de oferta petrolífero, sino la política económica del Gobierno: la política presupuestaria, demasiado expansiva en el actual contexto monetario de la eurozona, y la ausencia de reformas estructurales, que limita el crecimiento potencial de la economía española.




