Los conceptos más nobles pueden servir a los intereses más espurios. Es el caso de “diálogo”, una palabra que la política ha profanado hasta convertirla en un arma contra sí misma: se invoca el diálogo para callar la boca. Ocurrió durante las negociaciones del gobierno socialista con la banda terrorista ETA. Cualquiera que se opusiera al diálogo era sometido a un linchamiento moral: “¿Pero cómo puedes oponerte a la paz?”. Y sucede ahora con las conversaciones patrocinadas por UNASUR entre el régimen agonizante de Maduro y la valerosa oposición venezolana. El diálogo es utilizado torticeramente para frenar las aspiraciones democráticas del país. Curiosamente, o no tanto, en ambos casos aparece la sonrisa seca de José Luis Rodríguez Zapatero. El talante reincidente.
/26.05.16/.- "Algo ha cambiado en América Latina. Se acabó la chequera del petróleo, ya no está Kirchner, Dilma ha sido suspendida. Quizás los presidentes de la región esperan los muertos que más temprano que tarde llegarán en Venezuela. Mientras tanto su silencio los hace cómplices", sostiene el autor, exviceministro de Justicia de Colombia, en el último Análisis FAES.
“Toda arbitrariedad con el fin de alcanzar los objetivos supremos de la revolución es deber ineludible del buen revolucionario”, dijo en enero Aristóbulo Istúriz, vicepresidente de Venezuela. A confesión de parte, relevo de prueba. La declaración de Istúriz no es sino la descarada manifestación del credo marxista de la combinación de las formas de lucha. Y refleja con exactitud el accionar del chavismo. Desde que la oposición ganó de manera abrumadora las parlamentarias del 6 de diciembre pasado, el régimen del “socialismo del siglo XXI” se ha despojado de casi cualquier apariencia de legalidad para atornillarse en el poder.
/17.05.16/.- Los analistas venezolanos Tomás Páez, sociólogo y escritor, y Xavier Reyes, doctor en Historia de América Latina, explican hoy en la web de la Fundación FAES la situación de confrontación política que atraviesa su país tras la prórroga indefinida del estado de excepción.
Un portal humorístico de Venezuela, famoso por sus parodias redactadas en forma de noticias, publicaba hace poco un titular que, a pesar del absurdo, resulta pasmosamente verosímil en la actualidad del país sudamericano: “El Tribunal Supremo de Justicia declara inconstitucional la Constitución”.
Los diez años de Gobierno de Hugo Chávez han significado un grave retroceso en la vida social de los venezolanos. Venezuela se ha convertido en uno de los países con mayor índice de criminalidad del mundo. El poder judicial ha resultado seriamente contaminado por el poder ejecutivo. La economía ha sido intervenida y dañada a pesar de la riqueza en petróleo del país. Las libertades ciudadanas y democráticas han resultado alteradas y recortadas en beneficio del poder omnímodo de Chávez y de su movimiento bolivariano. Los grupos de oposición han sido amenazados, boicoteados o expulsados de la escena pública y política. Lo mismo ha ocurrido con los medios de comunicación disidentes. Venezuela cuenta hoy con un régimen arbitrario que debe ser vencido democráticamente.
06.06.2016. Los conceptos más nobles pueden servir a los intereses más espurios. Es el caso de “diálogo”, una palabra que la política ha profanado hasta convertirla en un arma contra sí misma: se invoca el diálogo para callar la boca. Ocurrió durante las negociaciones del gobierno socialista con la banda terrorista ETA. Cualquiera que se opusiera al diálogo era sometido a un linchamiento moral: “¿Pero cómo puedes oponerte a la paz?”. Y sucede ahora con las conversaciones patrocinadas por UNASUR entre el régimen agonizante de Maduro y la valerosa oposición venezolana. El diálogo es utilizado torticeramente para frenar las aspiraciones democráticas del país. Curiosamente, o no tanto, en ambos casos aparece la sonrisa seca de José Luis Rodríguez Zapatero. El talante reincidente.
05.26.2016. "Algo ha cambiado en América Latina. Se acabó la chequera del petróleo, ya no está Kirchner, Dilma ha sido suspendida. Quizás los presidentes de la región esperan los muertos que más temprano que tarde llegarán en Venezuela. Mientras tanto su silencio los hace cómplices", sostiene el autor, exviceministro de Justicia de Colombia, en el último Análisis FAES.
05.26.2016. “Toda arbitrariedad con el fin de alcanzar los objetivos supremos de la revolución es deber ineludible del buen revolucionario”, dijo en enero Aristóbulo Istúriz, vicepresidente de Venezuela. A confesión de parte, relevo de prueba. La declaración de Istúriz no es sino la descarada manifestación del credo marxista de la combinación de las formas de lucha. Y refleja con exactitud el accionar del chavismo. Desde que la oposición ganó de manera abrumadora las parlamentarias del 6 de diciembre pasado, el régimen del “socialismo del siglo XXI” se ha despojado de casi cualquier apariencia de legalidad para atornillarse en el poder.
05.17.2016. Los analistas venezolanos Tomás Páez, sociólogo y escritor, y Xavier Reyes, doctor en Historia de América Latina, explican hoy en la web de la Fundación FAES la situación de confrontación política que atraviesa su país tras la prórroga indefinida del estado de excepción.
05.17.2016. Un portal humorístico de Venezuela, famoso por sus parodias redactadas en forma de noticias, publicaba hace poco un titular que, a pesar del absurdo, resulta pasmosamente verosímil en la actualidad del país sudamericano: “El Tribunal Supremo de Justicia declara inconstitucional la Constitución”.
04.01.2009. Los diez años de Gobierno de Hugo Chávez han significado un grave retroceso en la vida social de los venezolanos. Venezuela se ha convertido en uno de los países con mayor índice de criminalidad del mundo. El poder judicial ha resultado seriamente contaminado por el poder ejecutivo. La economía ha sido intervenida y dañada a pesar de la riqueza en petróleo del país. Las libertades ciudadanas y democráticas han resultado alteradas y recortadas en beneficio del poder omnímodo de Chávez y de su movimiento bolivariano. Los grupos de oposición han sido amenazados, boicoteados o expulsados de la escena pública y política. Lo mismo ha ocurrido con los medios de comunicación disidentes. Venezuela cuenta hoy con un régimen arbitrario que debe ser vencido democráticamente.




