/13.12.16/.- "Algún sabio advirtió de los riesgos que tienen hasta las buenas ideas cuando se llevan a sus últimas consecuencias. La cautela adquiere vigencia ante unas declaraciones realizadas por la vicepresidenta del Gobierno el pasado lunes en la COPE. Preguntada si consideraba un error que el Partido Popular hubiera recogido firmas para apoyar el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto que impulsaban en aquellos días José Luis Rodríguez Zapatero y Pasqual Maragall, la vicepresidenta contestó con un conciliador reparto de responsabilidades, indicando que el error de PP y PSOE fue no ponerse de acuerdo previamente sobre el nuevo Estatuto". Leer íntegro.
Algún sabio advirtió de los riesgos que tienen hasta las buenas ideas cuando se llevan a sus últimas consecuencias. La cautela adquiere vigencia ante unas declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno. Preguntada si consideraba un error que el PP hubiera recogido firmas para apoyar el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto impulsado por Rodríguez Zapatero y Maragall, contestó con un conciliador reparto de responsabilidades, indicando que el error de PP y PSOE fue no ponerse de acuerdo previamente sobre el nuevo Estatuto.
/23.11.16/.- "La noticia del acuerdo de gobierno entre el PNV y el PSE suscitó una respuesta típica. Se subrayó la diferente actitud de los nacionalismos vasco y catalán; se agotaron los calificativos encomiásticos del concepto de moda: ‘transversalidad’. Cuando, más tarde, se publica el documento que instrumentaba el acuerdo, comienzan los recelos y la polémica acapara portadas".
Con el acuerdo de gobierno PNV-PSE se agotaron los calificativos encomiásticos del concepto “transversalidad”. Publicado el documento, recelos y polémica acaparan sin embargo portadas. Y es que el texto destila un lenguaje y un programa netamente nacionalistas, además de plantear una ponencia parlamentaria para redactar un borrador de nuevo estatuto, promover el reconocimiento de Euskadi como nación, el “derecho a decidir” y una reforma constitucional para “ampliar el autogobierno”. Los nacionalistas han impuesto su agenda y la subordinación socialista, pretendidamente "equilibradora”, ha mutado en posición "equilibrista".
12.13.2016. "Algún sabio advirtió de los riesgos que tienen hasta las buenas ideas cuando se llevan a sus últimas consecuencias. La cautela adquiere vigencia ante unas declaraciones realizadas por la vicepresidenta del Gobierno el pasado lunes en la COPE. Preguntada si consideraba un error que el Partido Popular hubiera recogido firmas para apoyar el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto que impulsaban en aquellos días José Luis Rodríguez Zapatero y Pasqual Maragall, la vicepresidenta contestó con un conciliador reparto de responsabilidades, indicando que el error de PP y PSOE fue no ponerse de acuerdo previamente sobre el nuevo Estatuto". Leer íntegro.
12.13.2016. Algún sabio advirtió de los riesgos que tienen hasta las buenas ideas cuando se llevan a sus últimas consecuencias. La cautela adquiere vigencia ante unas declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno. Preguntada si consideraba un error que el PP hubiera recogido firmas para apoyar el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto impulsado por Rodríguez Zapatero y Maragall, contestó con un conciliador reparto de responsabilidades, indicando que el error de PP y PSOE fue no ponerse de acuerdo previamente sobre el nuevo Estatuto.
11.23.2016. "La noticia del acuerdo de gobierno entre el PNV y el PSE suscitó una respuesta típica. Se subrayó la diferente actitud de los nacionalismos vasco y catalán; se agotaron los calificativos encomiásticos del concepto de moda: ‘transversalidad’. Cuando, más tarde, se publica el documento que instrumentaba el acuerdo, comienzan los recelos y la polémica acapara portadas".
11.23.2016. Con el acuerdo de gobierno PNV-PSE se agotaron los calificativos encomiásticos del concepto “transversalidad”. Publicado el documento, recelos y polémica acaparan sin embargo portadas. Y es que el texto destila un lenguaje y un programa netamente nacionalistas, además de plantear una ponencia parlamentaria para redactar un borrador de nuevo estatuto, promover el reconocimiento de Euskadi como nación, el “derecho a decidir” y una reforma constitucional para “ampliar el autogobierno”. Los nacionalistas han impuesto su agenda y la subordinación socialista, pretendidamente "equilibradora”, ha mutado en posición "equilibrista".
01.01.2001. Democracia, nacionalismo y terrorismo







