Todos los pactos son, en política, singulares. Obedecen a una circunstancia irrepetible. Los Pactos de la Moncloa, también. Son en su espíritu y en su letra únicos. No se hicieron para respaldar a un gobierno sino para proteger un proyecto constituyente nada fácil. Hoy falta todo lo que les singulariza en la Historia de España.
Desde la última campaña electoral, Pablo Iglesias blande una Constitución de bolsillo con los artículos que le parecen de contenido “social” subrayados en rojo. Con ella en la mano, se ha urgido a la oposición para que suscriba unos nuevos ‘Pactos de la Moncloa’. Siempre que tales acuerdos se ajusten, claro está, a la interpretación canónica que de la Constitución hace el señor Iglesias. Pero convendría primero, que la coalición gobernante alcanzase un consenso consigo misma sobre aquello para lo que se convoca a la Oposición: ¿“reconstrucción” o “reencarnación”?
En la última encuesta del CIS ha aparecido la siguiente pregunta: “¿Cree Ud. que ante los casos de pandemia […] hay que atenerse a lo que digan los expertos en cada momento […]?”. Como es habitual con Tezanos, la formulación pone en la boca del entrevistado la respuesta correcta. Desde que explotó la crisis, el Gobierno ha intentado que la reacción del político sea juzgada atendiendo a los tiempos con los que el científico investiga para encontrar certezas. Pero su trabajo era adelantarse al peor escenario. Ahora todos pagamos su parsimonia, la del puro interés ideológico.
Cuando salgamos a la calle, hablaremos de todo. Y cuando el ruido se disipe, si en la melodía política de la reconstrucción los temas dominantes son el bien común, la vida comunitaria, la economía social de mercado y la subsidiariedad, entonces el centroderecha podrá hacer contribuciones decisivas en la orquesta nacional. Sencillamente, porque ha tomado lecciones de armonía y sabe que todos esos temas son acordes de la libertad.
El Gobierno ha incumplido de manera reiterada lo establecido en la Constitución al imponer medidas de suspensión de derechos fundamentales fuera de los cauces establecidos. Lo ha hecho a través de un estado de alarma que no le habilita para ello evidenciando así su falta de escrúpulos al situar sus intereses por encima del respeto a la Carta Magna. Ahora vuelve a asomarse al abismo de la inconstitucionalidad al deslizar la posibilidad de decretar el aislamiento de aquellos pacientes asintomáticos que hayan dado positivo por COVID-19. Si hay un instrumento jurídico que habilita a la adopción de unas medidas tan extraordinarias ese sería, en todo caso, el estado de excepción. Sánchez deberá responder.
El fortalecimiento de la democracia representativa
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22.04.2020. Todos los pactos son, en política, singulares. Obedecen a una circunstancia irrepetible. Los Pactos de la Moncloa, también. Son en su espíritu y en su letra únicos. No se hicieron para respaldar a un gobierno sino para proteger un proyecto constituyente nada fácil. Hoy falta todo lo que les singulariza en la Historia de España.
21.04.2020. Desde la última campaña electoral, Pablo Iglesias blande una Constitución de bolsillo con los artículos que le parecen de contenido “social” subrayados en rojo. Con ella en la mano, se ha urgido a la oposición para que suscriba unos nuevos ‘Pactos de la Moncloa’. Siempre que tales acuerdos se ajusten, claro está, a la interpretación canónica que de la Constitución hace el señor Iglesias. Pero convendría primero, que la coalición gobernante alcanzase un consenso consigo misma sobre aquello para lo que se convoca a la Oposición: ¿“reconstrucción” o “reencarnación”?
17.04.2020. En la última encuesta del CIS ha aparecido la siguiente pregunta: “¿Cree Ud. que ante los casos de pandemia […] hay que atenerse a lo que digan los expertos en cada momento […]?”. Como es habitual con Tezanos, la formulación pone en la boca del entrevistado la respuesta correcta. Desde que explotó la crisis, el Gobierno ha intentado que la reacción del político sea juzgada atendiendo a los tiempos con los que el científico investiga para encontrar certezas. Pero su trabajo era adelantarse al peor escenario. Ahora todos pagamos su parsimonia, la del puro interés ideológico.
16.04.2020. Cuando salgamos a la calle, hablaremos de todo. Y cuando el ruido se disipe, si en la melodía política de la reconstrucción los temas dominantes son el bien común, la vida comunitaria, la economía social de mercado y la subsidiariedad, entonces el centroderecha podrá hacer contribuciones decisivas en la orquesta nacional. Sencillamente, porque ha tomado lecciones de armonía y sabe que todos esos temas son acordes de la libertad.
08.04.2020. El Gobierno ha incumplido de manera reiterada lo establecido en la Constitución al imponer medidas de suspensión de derechos fundamentales fuera de los cauces establecidos. Lo ha hecho a través de un estado de alarma que no le habilita para ello evidenciando así su falta de escrúpulos al situar sus intereses por encima del respeto a la Carta Magna. Ahora vuelve a asomarse al abismo de la inconstitucionalidad al deslizar la posibilidad de decretar el aislamiento de aquellos pacientes asintomáticos que hayan dado positivo por COVID-19. Si hay un instrumento jurídico que habilita a la adopción de unas medidas tan extraordinarias ese sería, en todo caso, el estado de excepción. Sánchez deberá responder.





