José Luis Rodríguez Zapatero ha creado, de forma irresponsable, un “sudoku” de la insolidaridad entre las Comunidades Autónomas. Ha sembrado la cizaña en las cuentas del Estado al quebrar el consenso alcanzado en 2002 por el Gobierno de Aznar con todas las Comunidades Autónomas. El “sudoku” de los Presupuestos se pretende resolver prescindiendo del criterio de equidad, haciendo caso omiso del principio constitucional de cohesión nacional. Además, el recurso a la “ingeniería presupuestaria” para ocultar un incremento del gasto estructural –que pone en riesgo las cuentas públicas a medio plazo– mina la confianza en el futuro de la economía española. Esto es especialmente grave en un contexto de incertidumbre donde resulta imprescindible la máxima transparencia....
La decisión de Juan José Ibarretxe, presidente del Gobierno vasco, de promover un referéndum ilegal el 25 de octubre del próximo año debería servir, al menos, para devolver a la realidad a todos los que han querido vivir instalados en la alucinación buenista, encabezados por el presidente del Gobierno de la nación, José Luis Rodríguez Zapatero. Y esa realidad, que cualquier Gobierno responsable debería afrontar, es la de una crisis institucional y de la estructura territorial del Estado sin precedentes en la trayectoria democrática de España. Una crisis que no sólo afecta al funcionamiento del Estado, sino que tiene como primera víctima a la propia legitimidad democrática del régimen constitucional.
Los españoles van a tener que afrontar en los próximos tiempos un gran problema político: el problema de la deconstrucción del régimen constitucional español en un marco en el que coinciden dos frentes paralelos y convergentes. La negociación con una organización terrorista que persigue la ruptura de España y una ofensiva nacionalista que tiene como objetivo último acabar con la cohesión,la unidad y la fortaleza de España como nación.
El objetivo de la derrota incondicional de ETA mediante la firme aplicación de los instrumentos del Estado de Derecho se ha visto directamente menoscabado por una iniciativa de diálogo con los terroristas asentada en un método (la ocultación a la opinión pública y al Partido Popular) y una finalidad (la sustitución de la derrota de ETA por un pacto político entre el Gobierno y los terroristas) lesivos para el sistema democrático y constitucional. Mirar al futuro, dar contenido real a la unidad en la lucha contra el terrorismo exige analizar cómo hemos llegado a esta situación después de que el Estado de Derecho llevara a ETA al borde de su derrota. A menos que se extraigan las debidas lecciones, el futuro sólo reservará nuevos fracasos.
Adolfo Suárez, primer presidente del Gobierno de la democracia, rodeado del Grupo Parlamentario de la UCD el día en la que el Congreso de los Diputados aprobó la Constitución de 1978. El texto del proyecto fue aprobado por 326 votos a favor, seis en contra y 13 abstenciones. Y fue ratificado por los españoles en referéndum el 6 de diciembre de ese año. En la foto, rodean a Adolfo Suárez (en primer plano y de izquierda a derecha) Salvador Sánchez Terán, Juan Antonio García Díez, Íñigo Cavero, Agustín Rodríguez Sahagún, Joaquín Garrigues Walker (agachado), Gabriel Cisneros, Ignacio Camuñas y Manuel Clavero.
El futuro de España en el XXV aniversario de la Constitución. Un coloquio
Constitución Europea: como reconciliar identidad y tolerancia (2/2)
Constitución y consenso desde una perspectiva histórica
01.10.2007. José Luis Rodríguez Zapatero ha creado, de forma irresponsable, un “sudoku” de la insolidaridad entre las Comunidades Autónomas. Ha sembrado la cizaña en las cuentas del Estado al quebrar el consenso alcanzado en 2002 por el Gobierno de Aznar con todas las Comunidades Autónomas. El “sudoku” de los Presupuestos se pretende resolver prescindiendo del criterio de equidad, haciendo caso omiso del principio constitucional de cohesión nacional. Además, el recurso a la “ingeniería presupuestaria” para ocultar un incremento del gasto estructural –que pone en riesgo las cuentas públicas a medio plazo– mina la confianza en el futuro de la economía española. Esto es especialmente grave en un contexto de incertidumbre donde resulta imprescindible la máxima transparencia....
01.10.2007. La decisión de Juan José Ibarretxe, presidente del Gobierno vasco, de promover un referéndum ilegal el 25 de octubre del próximo año debería servir, al menos, para devolver a la realidad a todos los que han querido vivir instalados en la alucinación buenista, encabezados por el presidente del Gobierno de la nación, José Luis Rodríguez Zapatero. Y esa realidad, que cualquier Gobierno responsable debería afrontar, es la de una crisis institucional y de la estructura territorial del Estado sin precedentes en la trayectoria democrática de España. Una crisis que no sólo afecta al funcionamiento del Estado, sino que tiene como primera víctima a la propia legitimidad democrática del régimen constitucional.
01.07.2007. Los españoles van a tener que afrontar en los próximos tiempos un gran problema político: el problema de la deconstrucción del régimen constitucional español en un marco en el que coinciden dos frentes paralelos y convergentes. La negociación con una organización terrorista que persigue la ruptura de España y una ofensiva nacionalista que tiene como objetivo último acabar con la cohesión,la unidad y la fortaleza de España como nación.
01.07.2007. El objetivo de la derrota incondicional de ETA mediante la firme aplicación de los instrumentos del Estado de Derecho se ha visto directamente menoscabado por una iniciativa de diálogo con los terroristas asentada en un método (la ocultación a la opinión pública y al Partido Popular) y una finalidad (la sustitución de la derrota de ETA por un pacto político entre el Gobierno y los terroristas) lesivos para el sistema democrático y constitucional. Mirar al futuro, dar contenido real a la unidad en la lucha contra el terrorismo exige analizar cómo hemos llegado a esta situación después de que el Estado de Derecho llevara a ETA al borde de su derrota. A menos que se extraigan las debidas lecciones, el futuro sólo reservará nuevos fracasos.
01.06.2007. Adolfo Suárez, primer presidente del Gobierno de la democracia, rodeado del Grupo Parlamentario de la UCD el día en la que el Congreso de los Diputados aprobó la Constitución de 1978. El texto del proyecto fue aprobado por 326 votos a favor, seis en contra y 13 abstenciones. Y fue ratificado por los españoles en referéndum el 6 de diciembre de ese año. En la foto, rodean a Adolfo Suárez (en primer plano y de izquierda a derecha) Salvador Sánchez Terán, Juan Antonio García Díez, Íñigo Cavero, Agustín Rodríguez Sahagún, Joaquín Garrigues Walker (agachado), Gabriel Cisneros, Ignacio Camuñas y Manuel Clavero.
01.01.2003. El futuro de España en el XXV aniversario de la Constitución. Un coloquio





