enero 2009 Obama y Cuba. Por un cambio pacífico a una democracia libre  
Descarga gratuita

RESEÑAS

Raúl Castro salpicó de antiamericanismo su discurso del 50 aniversario de la revolución, pronunciado en Santiago de Cuba el pasado primero de enero. Nada nuevo bajo el sol. Fidel, seguramente víctima de sus crisis periódicas, se limitó a transmitir un mensaje de dos líneas. Cuba ocupa un lugar escasamente importante en la agenda del presidente Obama. Al fin y al cabo, cuando éste nació ya Fidel Castro mandaba en la isla. Entre los cien conflictos que debe afrontar el nuevo presidente, Cuba es un problema crónico, pero menor. Sin embargo, todos los inquilinos de la Casa Blanca, aun sin proponérselo, han debido chocar con La Habana. Probablemente, Obama no será la excepción, aunque es posible que la suya sea la crisis final entre los dos países.

OTROS NÚMEROS DE CUADERNOS