Aznar: "No basta con impugnar las candidaturas, hay que impugnar la coalición"

26/04/2011



Salamanca, 26.04.11.-
El ex presidente del Gobierno y presidente de honor del Partido Popular, José María Aznar, ha señalado, en referencia a Bildu, que "es un paso importante que hoy se haya dado instrucciones a la Abogacía del Estado para impugnar todas las candidaturas que esa coalición presente". Sin embargo, ha asegurado asimismo que "habida cuenta de la experiencia política y de la experiencia histórica que tenemos en este país, y de lo que dicen los informes de la Guardia Civil y de la Policía, hay que impugnar también la coalición". A su juicio, "no basta con impugnar solamente las candidaturas, hay que impugnar la coalición".

El presidente de FAES ha hecho estas declaraciones hoy martes, 26 de abril, en un acto público del Partido Popular en Salamanca en el que también han intervenido el presidente provincial del PP en Salamanca, Javier Iglesias; y el candidato a la Alcaldía de la ciudad castellanoleonesa, Alfonso Fernández Mañueco.

A continuación se reproduce íntegramente su intervención:

"Yo quiero deciros que, en esta ciudad de Salamanca y en esta comunidad de Castilla y León, más que en ninguna otra siente uno la responsabilidad de hablar con claridad y hablar de las cosas que creo que es necesario decir y necesario expresar en el momento actual de España; de llamar a todos a una gran responsabilidad y a un gran esfuerzo.

Yo quisiera aprovecha este rato que me habéis regalado para decir algunas cosas con claridad. Y algunos dirán: "No te suele costar demasiado esfuerzo". Es verdad, no me suele costar esfuerzo, pero especialmente en tiempos que algunos han definido de pensamiento confuso, de pensamiento desordenado, es muy importante, o por lo menos así yo lo considero, decir cosas claras, fijar criterios claros y establecer reglas claras y saber a lo que hay que atenerse de cara al futuro. Nosotros tenemos una gran responsabilidad en los próximos meses en España, y esa gran responsabilidad, que ha empezado hace tiempo, la tenemos en una cita muy importante el próximo 22 de mayo.

Nosotros debemos ganar las elecciones del 22 de mayo, pero debemos ganarlas bien, debemos ganar rotundamente y debemos iniciar un proceso e iniciar un ciclo de cambio político en España; que nadie pueda pensar que venimos simplemente a cambiar unos por otros. Queremos cambiar las cosas en España, esa es la vocación del Partido Popular. Y en esa vocación del Partido Popular tenemos una gran responsabilidad.

Yo, que he sido quince años presidente del Partido Popular, que soy ahora presidente de honor del Partido Popular, que he sido presidente de la Junta de Castilla y León, que he sido presidente del Gobierno de España, soy ahora un militante del Partido Popular especialmente al servicio de su líder, Mariano Rajoy, quien debe ser el próximo presidente del Gobierno de España porque nosotros lo necesitamos.

Nosotros tenemos la gran responsabilidad de trasmitir a todos los españoles que esas ideas, esos valores que forjan el alma y el espíritu de un partido determinante para el futuro de España como lo ha sido siempre el Partido Popular, y como lo es ahora probablemente más que nunca, son las que vamos a seguir defendiendo.

Vamos a superar una etapa de desunión, una etapa de enfrentamiento y una etapa de retroceso apostando por una etapa de unión, una etapa de concordia y una etapa dedicada a construir cosas, de prosperidad, de oportunidades para la gente, que eso es lo importante. Para destruir, para desunir, para el retroceso ya están los socialistas. Para construir, para hacer la concordia, para dar las oportunidades, para dar trabajo; para hacer mejor España y no para hacerla peor, para eso estamos nosotros y esa es nuestra gran responsabilidad el día 22 de mayo.

Hay quien puede creerse un líder interplanetario en un país en retroceso; nosotros no queremos líderes interplanetarios. Queremos un líder normal, pero en un país que progrese, en un país próspero y por eso nosotros hablamos de las capacidades que tiene España. Y por eso nosotros ahora pedimos a los españoles: "no os dediquéis a buscar culpables, ya sabéis dónde están; busquemos soluciones, ya sabéis dónde están".

Nosotros lo que decimos es que estamos dispuestos a aplicarlas, estamos dispuestos a llamar a una gran mayoría de españoles para superar una situación de retroceso a la que nos ha llevado este Gobierno, la actual situación política, los socialistas durante siete años.

Reconstruir un país unido; un país fuerte; un país estable; un país ordenado; un país próspero. Y para eso queremos decir las cosas claras y recibir de los españoles un mandato muy claro para empezar a cambiar las cosas. Y eso comienza evidentemente desde abajo; comienza por los Ayuntamientos, por las Comunidades Autónomas, y tiene que terminar en el Gobierno de la Nación, tiene que terminar en el Gobierno de España.

Nosotros hablamos con optimismo de las capacidades de España porque lo sabemos, porque lo conocemos. No es verdad que sobre España pese ninguna maldición histórica en términos de estar condenados al retroceso, en términos de estar separados de países más prósperos o más desarrollados. No es verdad. España tiene magníficos profesionales, magníficas empresas, magníficos trabajadores, magnífica gente que cuando se le da la oportunidad y hay buenas políticas son capaces de hacer un país de primera, como este país fue un país de primera antes de que llegasen éstos a convertirlo en lo que es ahora.

¿Cuántos de vosotros podéis acordaros de cuando antes de llegar al Gobierno en el año 96 se nos decía "no podéis hacer esto, no podéis hacer lo otro"? ¿Cómo que no se puede? Pues claro que se puede. Claro que se pudo hacer la España de los cinco millones de nuevos empleos; claro que se pudo crear más empleo que Francia, Alemania, Inglaterra e Italia juntos; y claro que para hacer eso hay que hacer una política completamente distinta de la que se hace ahora, que consiste en crear más parados que Francia, Alemania, Inglaterra e Italia juntos, que es totalmente distinto y totalmente diferente.

Claro que se pueden tener los presupuestos equilibrados y la economía saneada, porque lo hemos demostrado. Claro que se puede tener un déficit reducido a cero porque está demostrado que se puede hacer; claro que se puede limitar el endeudamiento; claro que se puede dejar de coger el dinero del bolsillo de los ciudadanos a través de los impuestos y bajar los impuestos; claro que se puede hacer crecer la economía, y claro que se puede tener un Gobierno competente, y claro que hay que pasar la página del Gobierno más incompetente que ha conocido la Historia de la Democracia española.

Hay quien dice "usted ha criticado nosequé". Mire, yo no critico; estoy haciendo una definición; estoy relatando un hecho. Esto es un atril y no es otra cosa; esto es un atril y el Gobierno es incompetente y esos son hechos. Son hechos, son datos de la realidad, no son opiniones.

Cada vez que hay problemas para ellos, cada vez que hay elecciones, los socialistas sacan a pasear sus dóbermans y usan de todo y utilizan de todo. Y ahora pretenden dar lecciones de tres cosas por lo menos.

La primera es de liderazgo, lo cual no deja de tener su gracia. Acaban de echar al líder interplanetario que ha dicho que por si acaso se va a quedar un rato más, y hasta que no le terminen de echar del todo, mientras tanto, nos dan a los demás lecciones de liderazgo. Nosotros tenemos nuestros problemas de liderazgo resueltos desde hace mucho tiempo. Lo único que esperamos es que se haga un ejercicio de responsabilidad y que cuanto antes los españoles pueden decidir poner fin a esta etapa, que no es que haya sido mala o muy mala, es que ha sido un desastre en sus resultados.

Pretenden también dar la lección de patriotismo. Eso está bien. ¿Recordáis cuando hace algunos años personas de enorme sensatez se habían tomado la molestia de saber que el mundo es algo más de lo que uno puede ver más allá de sus narices y que no se debe llegar a la Presidencia del Gobierno ni siquiera con dos tardes de Economía mal aprendidas ni mal asimiladas? Pues entonces, cuando hablamos de que podíamos tener una crisis económica seria, dijeron "No, por favor. Todos los que hablan de crisis son antipatriotas, hacen antipatriotismo; son, como se decía en otra época, la antiespaña".

¿Y ahora qué nos dicen? Ahora nos dicen que todo aquel que no piensa como ellos es antipatriota. Nos dicen "os tenéis que callar, que mirar para otro lado, y además tenéis que aplaudir". Y nosotros, que somos gente seria, simplemente les decimos, sin levantar mucho la voz (yo creo que se lo decimos todos, pero desde luego yo se lo digo): Ni me voy a callar, ni voy a mirar para otro lado, ni voy a ser su palmero en mi vida.

La tercera lección es la de moderación. Las cosas en España han cambiado tanto que ahora si defiendes la Constitución eres un extremista. Y te llaman extremista. Pero qué señor tan extremista por defender la unidad de España. Qué señor tan extremista por decir que la unidad y la pluralidad deben ser compatibles. ¿Qué extremismo y qué radicalismo es ése que es defender la Constitución? ¿Qué extremismo es ése y qué radicalismo es ése de decir que la Constitución no puede ser asaltada ni por la puerta de adelante ni por la puerta de atrás porque tiene sus reglas y un Estado de Derecho consiste justamente en respetar las reglas y en que nadie las viole, pero mucho menos que se incite desde los poderes, desde el Gobierno?

Y ahora nos hablan de radicales, de extremistas, por decir que nosotros queremos la derrota de los terroristas y la derrota de ETA. ¿Qué ejercicio de moderación es decir que no se quiere la derrota de ETA? ¿Qué nos quieren decir, que no se quiere derrotar a ETA sino pactar con ETA? Pues yo no quiero pactar. Yo he dedicado mis esfuerzos y mi vida a derrotar al terror y quiero que el terror sea derrotado en España con todas sus consecuencias.

Decir después de un atentado como el de la T4 en Madrid que no se iba a volver a negociar con terroristas y negociar, eso no es ser moderado. Llamar hombres de paz a terroristas y asesinos sanguinarios, eso no es ser moderado. Ver y contemplar la fuga de asesinos como el que se ha ido hace muy pocos días, eso no es ser moderado. Esas cosas no son hijas de la moderación. Negociar la Ley de partidos políticos con el Gobierno del Partido Popular que yo presidía y al mismo tiempo, ya en el año 2001, estar negociando con los terroristas no es ser moderado.

Decir que el concepto de España es algo discutido y discutible tampoco es ser precisamente moderado. Derrotar al terrorismo tiene que quedar claro que significa que nosotros los españoles no pagamos ningún precio a los terroristas ni por matar ni por dejar de matar. Ese es el precio. Y ellos tienen la inmensa responsabilidad y la deuda con la sociedad española, que tendrán que pagar, pero los españoles no tenemos que pagar ningún precio.

Derrotar a los terroristas significa que el Estado de Derecho se cumpla y se respete. Eso no es un ejercicio de extremismo, es lo menos que puede pedir cualquier demócrata en cualquier país del mundo y cualquier persona civilizada en cualquier país del mundo; que la ley se respete. Que el Estado de Derecho se respete y eso significa que no se puede aceptar la presencia de representantes terroristas en las instituciones españolas, en ningún caso y bajo ningún concepto.

Defender la ley y defender el Estado de derecho es un ejercicio de responsabilidad, es un ejercicio democrático y cívico. Y a mí lo que me preocupa es que algunos lo puedan ver como un ejercicio de extremismo. Porque si algunos dicen que nosotros somos extremistas por querer la derrota de ETA qué no dirán de otras cosas.

En la lucha contra el terrorismo durante muchos años ha habido momentos muy difíciles y muy importantes. Uno de lo más importantes fue la aprobación de la Ley de Partidos Políticos que permitió la decisión de que Batasuna fuera declarada ilegal. ¿Y Batasuna qué era? Batasuna era ETA. Ahí no hay terroristas buenos y terroristas malos. Ahí todos son iguales y todos son de lo mismo. Y ahí a la hora de las responsabilidades políticas, me da lo mismo el que aprieta el gatillo que el que señala el objetivo; todos son los mismos y eso no puede sentarse en las instituciones.

En el año 2007 se toleró que bajo las siglas ANV representantes de los terroristas volviesen otra vez a las instituciones en el País Vasco y Navarra, y eso fue un salto atrás muy importante para todos nosotros. Y ahora están haciendo todo tipo de aproximaciones y hay una cosa que se llama Bildu, que se presenta en coalición con otra cosa que se llama EA que quiere ser los representantes de los terroristas en las instituciones.

A mí me parece sin duda que es un paso importante que hoy se haya dado instrucciones a la Abogacía del Estado para impugnar todas las candidaturas que esa coalición presente. Pero habida cuenta de la experiencia política y de la experiencia histórica que tenemos en este país, y de lo que dicen los informes de la Guardia Civil y de la Policía, hay que impugnar también la coalición. La coalición que quiere disfrazar y quiere volver a establecer la presencia de los terroristas en las instituciones. No basta con impugnar solamente las candidaturas, hay que impugnar la coalición.

Habrá gente que diga "eso es una responsabilidad de los jueces". Los jueces tienen sus responsabilidades y los dirigentes políticos tienen sus responsabilidades y el Gobierno tiene sus responsabilidades. Y si hay una sola lista de representantes de los terroristas que se cuele en las instituciones, será responsabilidad del Gobierno.

Lo quiero decir con toda claridad porque nadie me va a poder convencer de que se va a poder derrotar al terror legalizando una parte del terror. Eso no cuela ni hoy ni ha colado nunca y por lo menos conmigo no va a colar. Al terrorismo no se le puede derrotar haciendo una parte legal y otra parte ilegal porque eso no existe. O se le combate de frente y con todo con la voluntad de derrotarlo o tendremos muchos más problemas. Y yo lo digo con toda claridad aquí en Salamanca: mi posición es expresamente la que determina la Ley de partidos políticos, aquel paso tan importante que fue decir bajo ningún concepto, bajo ninguna circunstancia, bajo ninguna consideración volvamos a ver a un representante de un terrorista sentado en las instituciones españolas y viviendo del dinero de los contribuyentes españoles para mayor sarcasmo.

Ni por razones de liderazgo, ni de patriotismo, ni por razones de moderación nosotros tenemos que recibir muchas lecciones de nuestros adversarios. Hace poco tiempo en España se practicaba una política que algunos llamaban la del cordón sanitario, que consistía en crear en torno al PP una red para impedir que el PP fuese una parte normal del juego y de la alternancia democrática. A eso algunos le llaman la moderación. Eso fue el pacto del Tinell. Eso fueron y continúan siendo las negociaciones con los terroristas.

Cuando uno ve las declaraciones de algún dirigente socialista diciendo "nos hemos reunido 260 veces con los terroristas"? ¿260 veces? ¿Qué tiene usted que hablar 260 veces ni ninguna con los terroristas? ¿Sobre qué? Lo que hay que hacer evidentemente son unas políticas que no sean un ejercicio de propaganda inútil sino que sean un ejercicio de realidad.

Hacer una buena política económica, crear empleo, dar oportunidades a los españoles que es lo que nosotros queremos es mucho más que hacer un viaje a china y decir "me han prometido los chinos 9.000 millones para las cajas españolas". Y luego salen los chinos a la hora y dicen "oiga que yo no le he prometido nada". ¿Y por qué nos hace usted a los españoles hacer un ridículo interplanetario tan grande como el que usted nos está haciendo? Dice, "los chinos cumplen siempre la palabra", pues a lo mejor es verdad, exactamente lo contrario que usted, que no sabe lo que es ese concepto de respetar y de cumplir la palabra que uno ha dado y que uno debe.

Yo creo que hay que procurar tener gente que trabaje, gente que tenga ideas claras, gente con determinación para empujar las cosas y gente con decisión para hacerlas y no enredarse con otras pequeñas cosas. Porque si no, en lugar de hacer una negociación seria con un gobierno serio, igual te proponen otro viajecito por China y España no está para "cuentos chinos", está para otras cosas, para otros gobernantes y no para que no se la tomen en serio los que están el Gobierno de España desde hace siete años.

Esas cosas tienen que quedar muy claras por las mismas razones que los agricultores salmantinos pueden saber la diferencia de negociar en las cumbres europeas a tener sueño y marcharse a dormir. "Mire es que yo tengo sueño y me marcho a dormir y entonces no negocio, y lo que tenía lo pierdo". Pues yo quiero decir que tenemos que pasar página ya de esos tiempos. Tenemos que pasar página ya de esa insolvencia, de esa incompetencia porque España tiene capacidades más que sobradas para superar esta situación.

Una sociedad no dividida sino unida, una sociedad no en confrontación sino en concordia, unos ciudadanos confiados en sus instituciones y en su capacidad para sacar el país adelante. Unas políticas capaces de generar oportunidades y sobre todo confianza en uno mismo, en nuestros principios, en nuestras políticas, en nuestra gente y una determinación firme, seria, indoblegable de sacar nuestro país adelante. Y vamos a sacarlo. Y vamos a llamar a la mayoría de los españoles.

Y yo miraré con mucho gusto y con mucha esperanza una vez más los resultados de esta tierra salmantina y de esta tierra de Castilla y León para ver cómo desde esta tierra se sigue forjando una gran mayoría española. Y al servicio de esa gran mayoría española muchos seguiremos, en esta tierra, en este sitio, en esta ciudad con tantos buenos amigos, yo estoy para hacer lo que me pidan al servicio de mi país que es lo más importante que se puede hacer".