Cuando salgamos a la calle, hablaremos de todo. Y cuando el ruido se disipe, si en la melodía política de la reconstrucción los temas dominantes son el bien común, la vida comunitaria, la economía social de mercado y la subsidiariedad, entonces el centroderecha podrá hacer contribuciones decisivas en la orquesta nacional. Sencillamente, porque ha tomado lecciones de armonía y sabe que todos esos temas son acordes de la libertad.
En su trayectoria Pedro Sánchez ha mostrado una habilidad camaleónica para reinventarse. La distancia ideológica que media entre la foto del “pacto de los tortellini” con Valls y Renzi y la foto del abrazo con Pablo Iglesias habla por sí misma. En esos cinco años, los que van de finales de 2014 a finales de 2019, el líder del PSOE ha recorrido la distancia que separa el socialismo europeo que rechaza y combate el populismo, del socialismo que absorbe el populismo y lo lleva de la mano hasta las instituciones del Estado.
La gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus ha sido improvisada y su estrategia errónea. Solo en marzo más de 120.000 empresas se dieron de baja en la Seguridad Social, 830.000 trabajadores perdieron su empleo y cerca de 3 millones de personas se han visto afectadas por un ERTE. Sin embargo, con las medidas adecuadas, aún estamos a tiempo de evitar que la crisis sanitaria se cronifique en una crisis social, económica y de empleo.
El escenario que se mantiene, con todas las cautelas, es el de una contracción intertrimestral sin precedentes en todas las áreas, seguida de una recuperación que se iría acelerando a medida que nos acerquemos a final del año, cuando se registrarían lecturas terribles del resto de los indicadores como desempleo e inflación. El PIB global se contraería un 3,3%, mientras que en España se prevén caídas entre un 4 y un 10% y una tasa de paro que podría llegar al 20%.
Escribe un amigo portugués, escandalizado por la utilización de la intervención parlamentaria de Rui Río, líder del PSD, primer partido de oposición, para manipularla en contra de la oposición en España.
En una Europa ensimismada en sus retos internos, el impacto de la pandemia del coronavirus ha provocado cambios profundos de manera demasiado rápida. Hemos visto el paso adelante dado por las instituciones y los Estados miembros para aprobar un Plan de inversiones y Recuperación y el posicionamiento claro en dos bloques que, a pesar de las diferencias, acordaron la intervención de la UE para propiciar la reforma europea las siguientes décadas, basado en el “Pacto Verde”, la digitalización y la fiscalidad de Internet.
En las horas más oscuras de un país, sus órganos rectores han de estar más activos que nunca, y está fuera de toda duda que la pandemia mundial del Covid-19 constituye un presupuesto evidente para acudir al Derecho de excepción. El Derecho no es la solución a la crisis. Pero el Derecho, en cuanto ordenador de las actuaciones, instrumento de previsión y encauzamiento de la crisis, tiene un importante papel que jugar en estos días terribles.
16.04.2020. Cuando salgamos a la calle, hablaremos de todo. Y cuando el ruido se disipe, si en la melodía política de la reconstrucción los temas dominantes son el bien común, la vida comunitaria, la economía social de mercado y la subsidiariedad, entonces el centroderecha podrá hacer contribuciones decisivas en la orquesta nacional. Sencillamente, porque ha tomado lecciones de armonía y sabe que todos esos temas son acordes de la libertad.
15.04.2020. En su trayectoria Pedro Sánchez ha mostrado una habilidad camaleónica para reinventarse. La distancia ideológica que media entre la foto del “pacto de los tortellini” con Valls y Renzi y la foto del abrazo con Pablo Iglesias habla por sí misma. En esos cinco años, los que van de finales de 2014 a finales de 2019, el líder del PSOE ha recorrido la distancia que separa el socialismo europeo que rechaza y combate el populismo, del socialismo que absorbe el populismo y lo lleva de la mano hasta las instituciones del Estado.
15.04.2020. La gestión del Gobierno en la crisis del coronavirus ha sido improvisada y su estrategia errónea. Solo en marzo más de 120.000 empresas se dieron de baja en la Seguridad Social, 830.000 trabajadores perdieron su empleo y cerca de 3 millones de personas se han visto afectadas por un ERTE. Sin embargo, con las medidas adecuadas, aún estamos a tiempo de evitar que la crisis sanitaria se cronifique en una crisis social, económica y de empleo.
13.04.2020. El escenario que se mantiene, con todas las cautelas, es el de una contracción intertrimestral sin precedentes en todas las áreas, seguida de una recuperación que se iría acelerando a medida que nos acerquemos a final del año, cuando se registrarían lecturas terribles del resto de los indicadores como desempleo e inflación. El PIB global se contraería un 3,3%, mientras que en España se prevén caídas entre un 4 y un 10% y una tasa de paro que podría llegar al 20%.
11.04.2020. Escribe un amigo portugués, escandalizado por la utilización de la intervención parlamentaria de Rui Río, líder del PSD, primer partido de oposición, para manipularla en contra de la oposición en España.
30.10.2020. En una Europa ensimismada en sus retos internos, el impacto de la pandemia del coronavirus ha provocado cambios profundos de manera demasiado rápida. Hemos visto el paso adelante dado por las instituciones y los Estados miembros para aprobar un Plan de inversiones y Recuperación y el posicionamiento claro en dos bloques que, a pesar de las diferencias, acordaron la intervención de la UE para propiciar la reforma europea las siguientes décadas, basado en el “Pacto Verde”, la digitalización y la fiscalidad de Internet.
23.03.2020. En las horas más oscuras de un país, sus órganos rectores han de estar más activos que nunca, y está fuera de toda duda que la pandemia mundial del Covid-19 constituye un presupuesto evidente para acudir al Derecho de excepción. El Derecho no es la solución a la crisis. Pero el Derecho, en cuanto ordenador de las actuaciones, instrumento de previsión y encauzamiento de la crisis, tiene un importante papel que jugar en estos días terribles.


