/04.03.15/.- La Fundación FAES publica una serie de análisis económicos dedicados al estudio de la competitividad, los factores de los que depende y las políticas para impulsarla, elaborador por la profesora de Economía de la Universidad CEU San Pablo Ana Cristina Mingorance Arnáiz. Los documentos responden a interrogantes como ¿es la economía española competitiva?; ¿ha logrado mejorar su competitividad como consecuencia de la crisis?; de ser así, ¿qué factores han ayudado? y ¿qué pueden hacer instituciones y organismos públicos para hacer de España un país cada vez más competitivo?OTROSLéalos aquí:- Déficit exterior y cuota de mercado - La productividad aparente del trabajo como fuente de competitividad- ¿Es posible el crecimiento sostenible de la...
Hasta ahora hemos visto como la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos.
Hasta ahora hemos visto como la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos. No obstante, esta elevada temporalidad (en torno al 30%), muy por encima de la que presentan otros países de nuestro entorno, no sólo agrava el...
Hasta ahora hemos visto cómo la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos.
Como sosteníamos en la entrega anterior, la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española, fruto de nuestra especialización productiva, han marcado el retraso de su productividad y de las pérdidas de competitividad. Y si bien la restructuración de los sectores productivos a la que ha obligado la crisis, con pérdidas de peso, tanto en términos de producción como en términos de empleo de los sectores intensivos en mano de obra de baja cualificación, han ayudado a recuperar parte de la competitividad, lo cierto es que el aumento de la productividad, aunque es un factor importante que puede mantener la competitividad en el largo plazo, es sólo uno de los factores capaces de...
Cuando José Luis Rodríguez Zapatero llegó al poder su política exterior podía resumirse en tres sentencias: no a la guerra; volver al corazón de Europa; y todo lo contrario a lo hecho por Aznar. Su actitud, su desconocimiento de las leyes del entorno, su desprecio manifiesto por la realidad, así como su ingenuidad y su frivolidad prometían una España menguante en la escena internacional, una España que enfadaba a nuestro principal aliado, los Estados Unidos; que rehuía defender nuestros intereses frente a nuestros socios; que despreciaba la naturaleza y el alcance de las amenazas que sufríamos; y que se aliaba con cuanto radical y antiimperialista se cruzaba por medio.Tres años más tarde, la España menguante de Zapatero se ha hecho realidad. De ser una nación seria y respetada por todos, la España socialista es una España que no cuenta; una España que ha abandonado el club de los países importantes, pero que no ha encajado en ningún otro lugar. El Gobierno socialista es despreciado por sus nuevos socios latinoamericanos, de Morales a Castro pasando por Hugo Chávez, o por sus recién descubiertos aliados, como Marruecos. Y en el eje París-Berlín, auténtica obsesión del socialismo español desde los tiempos de González, nunca hubo hueco para España.
DESCATALOGADOPhilippe Nemo aborda sobre bases históricas la definición esquemática del concepto de Occidente y el estudio de sus orígenes. Cinco grandes creaciones históricas definen a Occidente: la polis griega (libertad, ciencia y escuela), el derecho romano, la Biblia, la "revolución papal" de los siglos XI y XIII (la síntesis de Atenas, Roma y Jerusalén) y, finalmente, la democracia liberal. Occidente abarca básicamente Europa y las antiguas colonias europeas, en especial Norteamérica. Es, pues, un concepto transatlántico. Por eso Philippe Nemo considera que los dos grandes proyectos hoy vigentes, la Unión Europea y los Estados Unidos, son dos “falsas buenas ideas”. Propone una Unión Occidental que lleve al terreno de las instituciones, mediante una fórmula confederal, la semejanza cultural esencial entre Europa y Norteamérica, lo que le daría visibilidad, fortaleza y coherencia, reconocimiento y aprecio públicos. Occidente no debe diluirse en el multiculturalismo que frívolamente proponen algunos. Para que el diálogo conduzca a algo que no sea el desencuentro no basta la buena voluntad. Hacen falta hombres inspirados, capaces de mirar lejos y de forjar nuevos esquemas de pensamiento semejantes a los cinco que constituyen la esencia de Occidente, que los preserven y los ensanchen.
04.03.2015. La Fundación FAES publica una serie de análisis económicos dedicados al estudio de la competitividad, los factores de los que depende y las políticas para impulsarla, elaborador por la profesora de Economía de la Universidad CEU San Pablo Ana Cristina Mingorance Arnáiz. Los documentos responden a interrogantes como ¿es la economía española competitiva?; ¿ha logrado mejorar su competitividad como consecuencia de la crisis?; de ser así, ¿qué factores han ayudado? y ¿qué pueden hacer instituciones y organismos públicos para hacer de España un país cada vez más competitivo?OTROSLéalos aquí:- Déficit exterior y cuota de mercado - La productividad aparente del trabajo como fuente de competitividad- ¿Es posible el crecimiento sostenible de la...
04.03.2015. Hasta ahora hemos visto como la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos.
04.03.2015. Hasta ahora hemos visto como la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos. No obstante, esta elevada temporalidad (en torno al 30%), muy por encima de la que presentan otros países de nuestro entorno, no sólo agrava el...
04.03.2015. Hasta ahora hemos visto cómo la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos.
21.01.2015. Como sosteníamos en la entrega anterior, la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española, fruto de nuestra especialización productiva, han marcado el retraso de su productividad y de las pérdidas de competitividad. Y si bien la restructuración de los sectores productivos a la que ha obligado la crisis, con pérdidas de peso, tanto en términos de producción como en términos de empleo de los sectores intensivos en mano de obra de baja cualificación, han ayudado a recuperar parte de la competitividad, lo cierto es que el aumento de la productividad, aunque es un factor importante que puede mantener la competitividad en el largo plazo, es sólo uno de los factores capaces de...
01.02.2007. Cuando José Luis Rodríguez Zapatero llegó al poder su política exterior podía resumirse en tres sentencias: no a la guerra; volver al corazón de Europa; y todo lo contrario a lo hecho por Aznar. Su actitud, su desconocimiento de las leyes del entorno, su desprecio manifiesto por la realidad, así como su ingenuidad y su frivolidad prometían una España menguante en la escena internacional, una España que enfadaba a nuestro principal aliado, los Estados Unidos; que rehuía defender nuestros intereses frente a nuestros socios; que despreciaba la naturaleza y el alcance de las amenazas que sufríamos; y que se aliaba con cuanto radical y antiimperialista se cruzaba por medio.Tres años más tarde, la España menguante de Zapatero se ha hecho realidad. De ser una nación seria y res...
01.06.2006. DESCATALOGADOPhilippe Nemo aborda sobre bases históricas la definición esquemática del concepto de Occidente y el estudio de sus orígenes. Cinco grandes creaciones históricas definen a Occidente: la polis griega (libertad, ciencia y escuela), el derecho romano, la Biblia, la "revolución papal" de los siglos XI y XIII (la síntesis de Atenas, Roma y Jerusalén) y, finalmente, la democracia liberal. Occidente abarca básicamente Europa y las antiguas colonias europeas, en especial Norteamérica. Es, pues, un concepto transatlántico. Por eso Philippe Nemo considera que los dos grandes proyectos hoy vigentes, la Unión Europea y los Estados Unidos, son dos “falsas buenas ideas”. Propone una Unión Occidental que lleve al terreno de las instituciones, mediante una fórmula confedera...

