/06.04.15/.- José María Aznar ha firmado junto con otros 21 exjefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos la Declaración de Panamá, en la que denuncian la alteración constitucional y democrática que sufre Venezuela, y que se presentará el próximo 9 de abril, en vísperas de la celebración de la VII Cumbre de las Américas. En la Declaración llaman a aunar esfuerzos para construir una alternativa de solución a la grave crisis venezolana; conseguir la puesta en libertad de los presos políticos, y restablecer las condiciones para el ejercicio de los derechos fundamentales.
Hasta ahora hemos visto como la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos.
Hasta ahora hemos visto como la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos. No obstante, esta elevada temporalidad (en torno al 30%), muy por encima de la que presentan otros países de nuestro entorno, no sólo agrava el...
Hasta ahora hemos visto cómo la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos.
Los patrones de crecimiento de la economía global de la post-crisis empiezan a diferir notablemente de los que contemplábamos allá por 2009 y que se prolongan durante la Gran Recesión. En aquel momento se constataba el desacoplamiento entre las dañadas economías desarrolladas y las vibrantes economías emergentes lideradas por el grupo de los BRICs, así como los efectos asimétricos que una crisis de balance provocaba entre los proveedores y los receptores de capital. En la raíz de la crisis financiera estaba una acumulación de reservas monetarias sin precedentes en los países emergentes, que surge como resultado de unas exportaciones disparadas gracias a ganancias continuas en productividad durante tres décadas y al aumento de las exportaciones de materias primas.
América Latina necesita el apoyo de España, Reino Unido y el resto del mundo occidental a la hora de afrontar sus dos grandes retos: el fin de la pobreza y la lucha contra un crimen organizado que adquiere caras tan diferentes como la de los grupos de narcotraficantes en México, la delincuencia común en Venezuela, el terrorismo en Colombia, o la presencia de mafias y yihadismo en la triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina.
El presidente Obama dedicó la semana pasada a Iberoamérica. Su Administración anunció el levantamiento de algunas medidas que suavizan, sin eliminarlo, el embargo a Cuba. Tanto el presidente como la secretaria de Estado reconocieron el fracaso de una política de cincuenta años: no hay libertad en Cuba ni prosperidad para el pueblo cubano. Obama visitó México, donde apoyó los esfuerzos del Gobierno del presidente Calderón en su lucha contra la violencia del narcotráfico. Y concluyó la semana participando en la Cumbre Interamericana de Puerto España (Trinidad y Tobago), donde fue él, y no Hugo Chávez, el verdadero protagonista de la reunión. El estilo amable, la frescura y la delicadeza de Obama han vuelto a cautivar a propios y extraños. Pero sigue sin conocerse un diseño global y coherente de su política exterior. Y, al igual que tras su gira europea, puede haber dudas sobre la efectividad de tanta actividad diplomática. Como él mismo dijo, “la prueba para todos nosotros no son sólo las palabras, sino también los hechos”. Una dura exigencia en momentos de crisis económica internacional y de serios desafíos para la libertad en América Latina.
06.04.2015. José María Aznar ha firmado junto con otros 21 exjefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos la Declaración de Panamá, en la que denuncian la alteración constitucional y democrática que sufre Venezuela, y que se presentará el próximo 9 de abril, en vísperas de la celebración de la VII Cumbre de las Américas. En la Declaración llaman a aunar esfuerzos para construir una alternativa de solución a la grave crisis venezolana; conseguir la puesta en libertad de los presos políticos, y restablecer las condiciones para el ejercicio de los derechos fundamentales.
04.03.2015. Hasta ahora hemos visto como la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos.
04.03.2015. Hasta ahora hemos visto como la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos. No obstante, esta elevada temporalidad (en torno al 30%), muy por encima de la que presentan otros países de nuestro entorno, no sólo agrava el...
04.03.2015. Hasta ahora hemos visto cómo la inadecuada inversión en capital productivo, el retraso tecnológico y los limitados cambios organizativos que han caracterizado a la economía española han marcado el retraso de su productividad y sus pérdidas de competitividad. Además, una estructura productiva basada en sectores intensivos en mano de obra, sumado a la diversidad contractual que existe en nuestro país y a la regulación del mercado laboral, excesivamente protectora para los trabajadores indefinidos, han empujado a las empresas a optar por el empleo temporal, cuyos costes de despido son, para el empresario, mucho más reducidos.
13.01.2015. Los patrones de crecimiento de la economía global de la post-crisis empiezan a diferir notablemente de los que contemplábamos allá por 2009 y que se prolongan durante la Gran Recesión. En aquel momento se constataba el desacoplamiento entre las dañadas economías desarrolladas y las vibrantes economías emergentes lideradas por el grupo de los BRICs, así como los efectos asimétricos que una crisis de balance provocaba entre los proveedores y los receptores de capital. En la raíz de la crisis financiera estaba una acumulación de reservas monetarias sin precedentes en los países emergentes, que surge como resultado de unas exportaciones disparadas gracias a ganancias continuas en productividad durante tres décadas y al aumento de las exportaciones de materias primas.
01.10.2010. América Latina necesita el apoyo de España, Reino Unido y el resto del mundo occidental a la hora de afrontar sus dos grandes retos: el fin de la pobreza y la lucha contra un crimen organizado que adquiere caras tan diferentes como la de los grupos de narcotraficantes en México, la delincuencia común en Venezuela, el terrorismo en Colombia, o la presencia de mafias y yihadismo en la triple frontera entre Brasil, Paraguay y Argentina.
01.04.2009. El presidente Obama dedicó la semana pasada a Iberoamérica. Su Administración anunció el levantamiento de algunas medidas que suavizan, sin eliminarlo, el embargo a Cuba. Tanto el presidente como la secretaria de Estado reconocieron el fracaso de una política de cincuenta años: no hay libertad en Cuba ni prosperidad para el pueblo cubano. Obama visitó México, donde apoyó los esfuerzos del Gobierno del presidente Calderón en su lucha contra la violencia del narcotráfico. Y concluyó la semana participando en la Cumbre Interamericana de Puerto España (Trinidad y Tobago), donde fue él, y no Hugo Chávez, el verdadero protagonista de la reunión. El estilo amable, la frescura y la delicadeza de Obama han vuelto a cautivar a propios y extraños. Pero sigue sin conocerse un dise...


