Hay una izquierda asilvestrada, derrotada por la historia, que quiere resurgir. Es consciente de que la revolución no la trajeron las dictaduras que traicionaron a la “famélica legión” que todavía invocan en vano los que cantan la Internacional. Tampoco la trajeron los pijos maoístas del París del 68, aquellos ociosos hijos de la burguesía que pretendían la revolución y les salió una revuelta. Vieron cómo los comunistas en Europa tenían que hacerse eurocomunistas y cómo los partidos socialistas tuvieron que renunciar al marxismo para ganar elecciones. Casi consiguieron hacer de Portugal un reducto leninista después de la “Revolución de los Claveles”, pero fracasaron y, de nuevo, comprobaron sus escasas esperanzas cuando Mitterrand se tuvo que desprender de ellos...
Sostiene el profesor Velarde que, para cambiar radicalmente la estructura económica española y generar una realidad social y política diferente, no basta con una victoria electoral, si se mantiene la libertad económica que ampara la Constitución. De ahí que los deseosos del cambio pretenden llevar a cabo una reforma constitucional, que conllevaría, además, la desaparición de la monarquía.
El final de la Segunda Guerra Mundial que hoy celebramos significó una decisiva victoria sobre el totalitarismo nazi, una victoria sobre el mal absoluto del Holocausto, sobre la frenética locura asesina. De aquella victoria nació un nuevo orden internacional, político, económico y de seguridad, que reafirmó la superioridad de la libertad frente a la dominación para crear riqueza y promover el desarrollo, para construir los consensos políticos y sociales en los que hemos vivido y para afirmar la relación transatlántica como eje vertebral de estabilidad y garantía de seguridad. Pero es preciso recordar que el prólogo de esa guerra fue el pacto Von Ribbentrop-Molotov en el que el nazismo y el comunismo stalinista plasmaron su pretensión de reducir a Europa a la condición de...
Un estado de alarma no puede ser la excusa para quebrantar el actual marco normativo, desvirtuando la función docente y atentando contra el principio de igualdad de oportunidades del alumnado. La orden ministerial que fija los criterios de evaluación, promoción y titulación para final del curso vulnera la LOMCE y los decretos que la desarrollan.
El COVID-19 cambiará nuestro estilo de vida, pero no el orden mundial mientras los países democráticos estén dispuestos a defender y conservar sus valores e instituciones. Y lo harán, porque son la base de la legitimidad de su poder nacional e internacional y porque los necesitan para proporcionar a sus ciudadanos seguridad, orden, bienestar económico y justicia sin renunciar a la libertad.
18.05.2020. Hay una izquierda asilvestrada, derrotada por la historia, que quiere resurgir. Es consciente de que la revolución no la trajeron las dictaduras que traicionaron a la “famélica legión” que todavía invocan en vano los que cantan la Internacional. Tampoco la trajeron los pijos maoístas del París del 68, aquellos ociosos hijos de la burguesía que pretendían la revolución y les salió una revuelta. Vieron cómo los comunistas en Europa tenían que hacerse eurocomunistas y cómo los partidos socialistas tuvieron que renunciar al marxismo para ganar elecciones. Casi consiguieron hacer de Portugal un reducto leninista después de la “Revolución de los Claveles”, pero fracasaron y, de nuevo, comprobaron sus escasas esperanzas cuando Mitterrand se tuvo que desprender de ellos...
12.05.2020. Sostiene el profesor Velarde que, para cambiar radicalmente la estructura económica española y generar una realidad social y política diferente, no basta con una victoria electoral, si se mantiene la libertad económica que ampara la Constitución. De ahí que los deseosos del cambio pretenden llevar a cabo una reforma constitucional, que conllevaría, además, la desaparición de la monarquía.
08.05.2020. El final de la Segunda Guerra Mundial que hoy celebramos significó una decisiva victoria sobre el totalitarismo nazi, una victoria sobre el mal absoluto del Holocausto, sobre la frenética locura asesina. De aquella victoria nació un nuevo orden internacional, político, económico y de seguridad, que reafirmó la superioridad de la libertad frente a la dominación para crear riqueza y promover el desarrollo, para construir los consensos políticos y sociales en los que hemos vivido y para afirmar la relación transatlántica como eje vertebral de estabilidad y garantía de seguridad. Pero es preciso recordar que el prólogo de esa guerra fue el pacto Von Ribbentrop-Molotov en el que el nazismo y el comunismo stalinista plasmaron su pretensión de reducir a Europa a la condición de...
06.05.2020. Un estado de alarma no puede ser la excusa para quebrantar el actual marco normativo, desvirtuando la función docente y atentando contra el principio de igualdad de oportunidades del alumnado. La orden ministerial que fija los criterios de evaluación, promoción y titulación para final del curso vulnera la LOMCE y los decretos que la desarrollan.
05.05.2020. El COVID-19 cambiará nuestro estilo de vida, pero no el orden mundial mientras los países democráticos estén dispuestos a defender y conservar sus valores e instituciones. Y lo harán, porque son la base de la legitimidad de su poder nacional e internacional y porque los necesitan para proporcionar a sus ciudadanos seguridad, orden, bienestar económico y justicia sin renunciar a la libertad.






